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La re-evolución del chamán al final del tiempo (Terence Mckenna y Future Sound of London)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/20/2011

Las palabras del bardo de la psicodelia, Terence Mckenna, musicalizadas por una de las bandas más importantes de la electrónica, Future Sound of London: una rara joya de la expansión de la conciencia cósmica.

Una de las grandes joyas de la cultura electrónica puede disfrutarse en este video: el remix de una de los más memorables jams psicodélicos de Terence Mckenna sobre el fin del mundo y la labor del chamán, en el centro, en el axis mundi, surfeando el apocalipsis hacia la autorrealización, musicalizado por la legendaria banda Future Sound of London (luego también Amorphous Androgynous). Este rap galáctico de Mckenna fue originalmente parte de un disco de la banda escosesa de shoegaze psicodélico  The Shamen, y luego remezlcado por Gaz Cobain y Brian Dougans de FSOL, permitiendo los riffs ambientales en los que el delirante bardo de la psiconáutica se sume en el flujo hipnótico de la selva líquida que es la mente del planeta. Cobain (quizás el menos famoso pero tal vez no el menor, musicalmente, de los Cobain) siempre ha mantenido una confluencia psicodélica con Mckenna, actuando desde la exploración sonora, atravesando estaciones cibernéticas y transhumanas, para llegar a la psicodelia orgánica, más cerca de la ayahuasca y la sanación colectiva a través del rito —encendiendo el mantra feral de la divinidad inherente.

Transcribimos las partes más destacadas de las palabras de Mckenna ambientadas por los expansivos sonidos de Future Sound of London:

"La historia humana representa una ruptura radical con los sistemas naturales de organización biológica que la preceden, tal que debe de ser la respuesta a un tipo de atractor o morada que se encuentra adelante en la dimensión temporal, persistentemente las religiones occidentales han integrado en sus  teologías la noción de algo como el fin del mundo y creo que mucha de la experimentación con psicodélicos confirma esta intuición y que no va a pasar conforme a los escenarios de la religión ortodoxa, sino la intuición básica de que el universo busca completar un fin en una especie de punto Omega de trascendencia; es como si este objeto en el hiperespacio, brillando en el hiperespacio, emitiera reflejos de sí mismo, los cuales en realidad rebotan al pasado, iluminando a ese místico, a ese otro santo o visionario, y de estos fragmentos epifánicos de la eternidad podemos construir un mapa, no solo del pasado del universo y su egreso evolutivo hacia la novedad, sino también un tipo de mapa del futuro: esto es de  lo que el chamanismo siempre se ha tratado. Un chamán es alguien que ha viajado al final, es alguien que sabe cómo funciona el mundo —y saber cómo funciona en verdad el mundo significa haberse salido, por arriba, más allá de las dimensiones del espacio ordinario, tiempo y casuística, para ver el código debajo de la pantalla, deslizándose fuera de los confines de la culturda aprendida y del lenguaje aprendido y embebido, hacia el dominio de lo que Wittgenstein llama 'lo inefable',  el presentimiento trascendental del otro [...]

"El chamán ha sido el agente de la evolución, ya que el chamán aprende las técnicas para navegar entre la realidad ordinaria y el mundo de las ideas, el continuum hiperdimensional que de alguna forma es paralelo a nosotros, disponible a nosotros, y sin embargo oculto por las convenciones culturales y por el miedo al misterio. Yo creo que son personas que han podido decondicionarse de la instintiva desconfianza de la comunidad al misterio, y penetrarlo, entrar en estas apabullantes dimensiones superiores y obtener conocimiento, recuperar la joya perdida desde el principio del tiempo, salvar almas, curar, comunicarse con los ancestros y así sucesivamente [...]

"El planeta tiene una especie de inteligencia que puede abrir un canal de comunicación con un ser humano individual. El mensaje que la naturaleza envía es, transforma tu lenguaje  a través de la sinergia entre la cultura electrónica y la imaginación psicodélica, una sinergia entre la danza y la idea, entre la intuición y el entendimiento, y disuelve las fronteras que tu cultura ha impuesto sobre ti,  para convertirte  en parte de la supermente de Gaia [...]".

Las palabras de Terence Mckenna también han sido musicalizadas de manera extraordinaria por una de las bandas más representativas del ambient psicodélico: Space Time Continuum. Aquí el memorable intro de su legendaria presentación en vivo:

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El centro del ciclón del Dr. John Lilly (viaje al interior de tu propio mandala)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 09/20/2011

El gran explorador de la mente humana, el Dr. John Lilly, nos guía hacia el centro del ciclón, esa zona calma donde se revela el alma holográfica del universo (nosotros).

El Dr. John Lilly, pionero en comunicación con delfines, con extraterrestres, en los campos de la neurociencia, la informática y la pisquiatría, es uno de los científicos que más profundo se internó en la mente humana (situándose él mismo como sujeto experimental).  A Lilly le debemos más que a nadie la noción de que el ser humano es un organismo programable (el cerebro una biocomputadora) que, de hecho, constantemente está siendo programado —y almacenando profundamente programas— por el entorno, el lenguaje, las conductas y la genética. En su exploración (similar a un Jaques Cousteau del cerebro), Lilly se adentró en viajes psiconáuticos —utilizando hipnosis, neuroprogramación, cámaras de aislamiento y grandes cantidades de drogas psicodélicas— que lo llevaron por la pequeña puerta de su mente a la inmensidad del espacio cósmico, desafiando la cordura y la realidad. Pese a estas sondas extremas enclavadas en el edificio del pensamiento moderno como bulldozers, Lilly siempre mantuvo  la calma, un acercamiento científico, una admirable objetividad  (hasta el límite que ser objetivo es posible), lo que él llamó el "testigo justo" que todos tenemos —como el viajero que se desprende de su cuerpo para observarse.

Por todo esto Lilly es una de las grandes autoridades en atravesar las tormentas de la mente y buscar la flor de luz mandálica que se teje al interior del más violento ciclón. Para todos aquellos que no han cejado en incursionar por las zonas más sombrías de su propia mente, en esa guerra perenne que es el autoconocimiento, aventurándose por terrenos que la psiquiatría tradicional considera un peligro para la sociedad, les ofrecemos las palabras de este valiente psiconauta que arriesgó todo por entregar las perlas centrales del código psíquico del hombre.

El centro del ciclón es ese centro quieto de baja presión en el que uno puede vivir, literalmente, para siempre. Justo afuera de este Centro yace la tormenta rotatoria de nuestro ego, compitiendo con otros egos en una furiosa danza circular  de alta velocidad. Cuando uno se aleja del centro, el alarido del viento en rotación ensordece más y más hasta que te unes con la danza.  El ser centrado sintente-pensante de uno, nuestros satoris, están sólo en el centro, no afuera. Los estados motivados, empujados y jaloneados,  los infiernos autocreados, están afuera del centro.  En el centro del ciclón uno se desprende del Karma, de la vida, alzándose para unirse con a los Creadores del Universo, nuestros Creadores. Aquí descubrimos que nosotros los hemos creado a Ellos que son Nosotros.

Leer texto de  The Center of the Cyclone en inglés