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1,500 arquitectos e ingenieros evidencian que el WTC 7 colapsó por una demolición controlada el 11-S

Por: pijamasurf - 09/12/2011

Más de 1,500 arquitectos e ingenieros estadounidenses han montado un contundente caso que parece probar que el WTC 7 fue derribado por una demolición controlada el 11 de septiembre del 2001, lo cual contradice la versión oficial.

Muchas personas no saben que el 11 de septiembre del 2001, además de las dos Torres Gemelas del World Trade Center, también cayó un tercer edificio parte de este complejo, el WTC 7, horas después supuestamente debido al impacto de residuos de los otros edificios que habrían ocasionado un incendio, que de manera increíble hizo que se colapsara. Esta es la versión oficial.

Más de 1,500 arquitectos e ingenieros y arquitectos certificados, así como numerosas familias de la víctimas, se han unido por la verdad de los acontecimientos del 11 de septiembre, montando un sólido caso que corrobora la hipótesis de que este edificio se desplomó por una demolición controlada. Numerosos expertos han analizado la forma en la que sucumbió este edificio, argumentando de una manera contundente que el WTC 7 tuvo que haber sido demolido de manera controlada, lo que significa que esto fue planeado con anticipación.

Pese a que la evidencia de la Zona Cero fue destruida con premura, se han encontrado ahí restos de nanotermita, un poderoso explosivo, y de acero derretido, algo que solamente ocurre con una explosión y no con un mero incendio.

Las imágenes de la cobertura de ese día reiteradamente recuperan testimonios de periodistas y testigos que expresan la sensación de escuchar y ver una explosión, una demolición controlada.

El edificio WTC 7 albergaba solamente oficinas de agencias gubernamentales (entre ellas la CIA) e instituciones financieras. El dueño del edificio, Larry Silverstein, recibió 7 mil millones de dólares en compensaciones de seguros, una cifra suficientemente jugosa para mantenerlo contento por haber volado su edificio.

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Celebrando 20 años del álbum Nevermind

Por: Pedro Luizao - 09/12/2011

A veinte años del estreno de Nevermind, podemos confirmar que este álbum de Nirvana no fue un acierto efímero, sino uno de los mejores discos de las últimas décadas.

portada del album nevermind de nirvanaFue el 24 de septiembre de 1991 cuando Nirvana, el visceral y talentoso trío de Aberdeen, Washington, estrenó su segundo álbum de estudio titulado Nevermind. A finales de ese año el disco, que incluía 13 tracks (considerando la pieza "escondida" en algunas ediciones), se consolidó como uno de los más populares y en enero de 1992 desbancó al nuevo álbum del Michael Jackson, Dangerous, del primer lugar del listado de Billboard, lo cual representó simbólicamente una inédita victoria del rock alternativo sobre el pop.  

Con un estilo que eludía los límites tradicionales del grunge —género musical que venía gestándose desde hace unos años en Seattle— al fusionarlo con una marcada influencia de bandas como Melvins, Pixies y Meat Puppets, eventualmente Nevermind, de la mano de algunos de sus más lúcidos tracks como Smells Like Teen Spirit (el primer sencillo), Come As You Are y Something in the Way, se consagró como el ícono sonoro de una generación que se encontraba urgida de manifestar un descontento, un ácido cansancio, ante múltiples aspectos del modelo social establecido: los tabúes, la doble moral, las convenciones en torno al poder y al estatus, etc.  

Encabezados por el tímido pero explosivo joven índigo de Aberdeen, Kurt Cobain, y con Krist Novoseliv al bajo y Dave Grolh en la batería, Nirvana, quizá sin saberlo, había logrado catalizar un vívido sentimiento colectivo, compartido entre millones de jóvenes alrededor del mundo, a través de un legendario álbum.

El productor de Nevermind fue Butch Vig y DGC Récords la disquera que lo lanzó; hasta la fecha ha vendido más de treinta millones de copias. Sin embargo, más allá de los innumerables premios y el reconocimiento que obtuvo a lo largo de estos veinte años, lo cierto es que el mayor halago que puede rendirse a esta inolvidable álbum es el considerar que en sus 42 minutos y 38 segundos floreció algo, un pulso singular sin el cual la generación a la cual nos marcó, nosotros los que despedíamos un aroma a espíritu juvenil, estaríamos un poco más lejos de encontrar la genuina felicidad en nuestras vidas.