Dicen los que saben que para enriquecer nuestra existencia es fundamental tener flexibilidad de perspectiva, esto es, tratar de percibir la vida desde distinto ángulos. Y en este sentido el ejercicio que llevó a cabo un adolescente estadounidense, aprovechando los pirotécnicos festejos del 4 de julio, fue un acto, acaso inconsciente, de filosofía existencial. ¿Alguna vez te has preguntado cómo se mira la realidad desde la efímera pero decidida existencia de un fuego artificial? Pues precisamente es lo que Jeremiah Warren, de 19 años, se preguntó antes de adherir una minúscula videocámara modelo 808 #11 a un carrete de fugo artificiales, misma que milagrosamente sobrevivió para compartirnos este singular documento.