El director de cine Darren Aronofsky se encuentra trabajando en un monumental proyecto de 130 millones de dólares para llevar a la pantalla la historia del Arca de Noé. Después de filmar Black Swan, una película con un presupuesto de 12 millones de dólares que ganó más de 300, la industria de Hollywood ha otorgado su entera confianza al cineasta judío y News Regency aceptó cofinanciar el proyecto; Fox y Paramount están en negociaciones para coproducir la visión épica de Aronosfky de este célebre episodio del Génesis.
Aronofsky parecía comprometido en la dirección de Wolverine, pero por suerte dejó que ese proyecto se fuera a pique para filmar únicamente la historia del que llama "el barco más famoso después del Titanic". Según reportes, Aronofsky ha escrito ya el guión que está recibiendo un segundo tratamiento de John Logan. La película podría también tener una versión de novela gráfica —se dice que el artista gráfico canadiense Nico Henrichon ya está trabajando en la imagen— y le daría la oportunidad al director de crear "un mundo por sí sólo".
A los 13 años Darren Aronofsky ganó un premio por escribir un poema para un concurso de las Naciones Unidas en el que relataba la visión de Noé del Fin del Mundo, lo cual demuestra la añeja u obsesiva relación entre el cineasta y la historia bíblica.
"Creo que es muy actual, ya que es sobre un apocalipsis ambiental, el tema más importante para mí ahora debido a lo que está sucediendo en el planeta. Así que creo que tiene estos temas grandes que conectan con nosotros. Noé es un personaje muy interesante, es el primer ecologista. Espero que me dejen hacerla", había dicho Aronosfky en una entrevista en el 2008. La película podría filmarse en el 2012, el año llamado a englobar todo los cataclismos.