Desde que surgió la distribución en-línea de videos, y en especial desde que YouTube se consagró como una plataforma masiva de entretenimiento, hemos sido testigos de decenas, tal vez cientos, de videos explosivamente viralizados. En la mayoría de los casos son piezas accidentales, momentos bizarros o altamente cómicos cuyo consumo termina replicándose masivamente alrededor del mundo superando en vistas incluso a algunos de los videos premeditados, profesionalmente producidos, y que disponen de grandes presupuestos para su realización.
Pero precisamente por esto último el Andy Samberg es notable. El se ha dedicado a explotar la distribución de piezas de comedia en YouTube aprovechando su talento como comediante, afinado en el legendario show televisivo en Saturday Night Live, y formando un grupo llamado Loneley island, dedicado a la producción de videos cómicos para abastecer su canal en la mayor red de video que existe en internet. Durante los últimos años han publicado 65 videos los cuales les han valido más de 440 millones de vistas, además de un envidiable nicho compuesto por 894,000 fieles seguidores que se han suscrito a su canal.
Wired: Ustedes realmente son pioneros en internet. sus números en YouTube son una locura...
Samberg: Bueno, a la gente le gustan nuestros chistes sobre jazz.
Wired: Claramente. ¿Pero en realidad haces dinero con un canal de YouTube o se trata más de hacerse presentes?
Samberg: Estamos mán enfocados en lo primero. Pero hasta ahora ha sido más el estar presentes.
Wired: ¿Por qué crees que es tan difícil generar dinero de YouTube?
Samberg: Bueno, empezamos a través de NBC y SNL, y extrañamente cuando el valor de la producción y nuestra fama se tornaron más altos, se volvió menos rentable. Si quieres hacer de YouTube tu única fuente para generar dinero tienes que encontrar un balance entre gastar menos y producir más. Por que entre más produces, mayor es el número de seguidores que ganas. Es una relación más intima entre el creador y el público que la que se vive en la televisión.
Resto de la entrevista en Wired