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Los levantamientos africanos de 2011 incluyen ya un nuevo episodio: Libia; en el centro del huracán se encuentra uno de los más bizarros dictadores del mundo: Quaddafi

En las últimas semanas la situación del Coronel Quaddafi se ha vuelto incierta. Por un lado, el avance de las fuerzas leales a su régimen ha encontrado enorme resistencia fuera de Tripoli (la capital); por otro, frecuentemente circulan historias en los medios según las cuales el “rey de reyes” rápidamente va perdiendo el apoyo de miembros importantes del ejército y el gobierno libios. Simultaneamente, gobiernos aqui y alla no dejan de exhortarlo a dejar el poder al tiempo que la comunidad internacional se ha abstenido de realizar maniobras militares que pudieran ser interpretadas como amenaza a las posiciones del Coronel en la zona. Tampoco ha habido un reconocimiento obvio a los rebeldes libios ni se les ha canalizado ayuda militar oficial – a pesar de que éstos la han solicitado explicitamente y han formado una nueva administración en Benghazi (el Consejo Nacional Libio).

Con todo, Quaddafi declaró recientemente su intención de “morir como un mártir” en defensa de la “revolución libia” frente a las “agresiones” de quienes llama “terroristas de al-Qa’ida” y en rechazo a los intereses de los “poderes imperialistas occidentales”.  Esto no debería sorprender a nadie – después de todo, desde el golpe de estado de 1969 que lo impuso como Jefe de Estado, un buen número de acontecimientos y anecdotas han indicado que a Muammar el-Quaddafi le caracteriza, por lo menos, una gran excentricidad.

No obstante, aunque se trate de un hombre trastornado, sus declaraciones no deben tomarse a la ligera. Cierto, la rebelión en su contra le ha debilitado pero Quaddafi aún es capaz de masacrar a cientos de sus connacionales, como ya lo ha hecho en el pasado. El terror que sus fuerzas han esparcido dentro y en las inmediaciones de Tripoli recientemente es solo una muestra. Esto, sin mencionar que posee toneladas de compuestos quimicos tóxicos que, de ser utilizados, causarían grandes daños más allá de las fronteras libias. Y esta también, por supuesto, las consecuencias que una Libia en guerra civil traen para el mercado de petróleo.

El punto escencial aqui es que, por el bien de todos, Quaddafi se tiene que ir – y esto, idealmente, tendría que pasar lo antes posible a fin de minimizar el número de víctimas, la destrucción, y la inestabilidad de la zona (que ya de por si se ha incrementado bastante). Sin embargo, es necesario proceder con suma cautela. Por lo menos en este momento la acción militar se antoja mala idea porque daría credibilidad al argumento (muy frecuente) de Quaddafi  de que los poderes imperiales desean controlar Libia y el Medio Oriente.  Además, sabiendose sin escapatoria, es probable que decida llevarse a la mayor cantidad de víctimas con él.  Por otra parte, los Estados Unidos y sus aliados no pueden darse el lujo, por razones politicas y presupuestales, de intervenir en otro pais árabe con petróleo.

Una posibilidad que se puede explorar es la mediación internacional a fin de negociar una estrategia de salida para Qaddafi y su familia a cambio de su renuncia. Esto asume, por una parte, que el Coronel (aunque perseguido por el delirio) puede ser razonable si le habla la persona correcta y, por otra, que las fuerzas de oposición estarian abiertas al dialogo. Hugo Chávez, el presidente de Venezuela (y al parecer amigo cercano de Quaddafi) parece perfilarse como el abanderado principal de esta cáusa al ofrecer – si bien con cierta tibieza – la creación de un comité internacional de paz a la Liga Arabe.  Los detalles del plan de Chávez, sin embargo, no han quedado del todo claros, como recientemente lo comentara Hassan Youssef, Subsecretario General de la Liga. Más aún, las manifestaciones de sensatez de Qaddafi en el pasado reciente (y que hicieron posible la “reconciliación” de Libia con Occidente a principios de esta década) no son garantía de nada:  a la pregunta de si consideraría el exilio en Venezuela Qaddafi ha contestado repetidamente que preferiría morir luchando antes que salir huyendo. Y hasta ahora es exactamente eso lo que ha hecho.  Incluso cuando se ha mencionado la posibilidad de diálogo, Qaddafi se ha limitado a ofrecer perdón a sus opositores a cambio de cesar las hostilidades. Las fuerzas de oposición, por su parte, tampoco han mostrado una gran disposición a negociar y difícilmente aceptarían alternativas que no incluyan, en primer lugar, la renuncia de Qaddafi.

Es muy posible que los esfuerzos de mediación – si alguna vez se concretizan – por sí solos no sean suficientes para que Qaddafi ceda.  En este escenario habrá que considerar entonces otro tipo de acciones que se dirijan al mismo objetivo pero de forma más indirecta. En otras palabras, estas acciones buscarían en el corto plazo acelerar la deserción entre los efectivos aún leales a Qaddafi.  Importantes miembros del gobierno y el ejército de Libia ya se han vuelto contra el Coronel pero, mientras quede duda sobre su supervivencia política, el temor a las represalias seguirá siendo mucho más poderoso.

El truco aqui se encuentra en un delicado balance de diplomacia, presión y, sobre todo, paciencia.  La comunidad internacional necesita mantenerse firme en su postura de que la caída de Quaddafi es solo cuestión de tiempo y enfatizar, hasta donde sea posible, la importancia de que dicha caída no sea (o se perciba) producto de la intervención de Occidente, especialmente los Estados Unidos y la OTAN.  Maniobras como la reciente movilización de destructores navales y buques anfibios por parte de los Estados Unidos hacia el Mediterráneo y el Mar Rojo, así como la decisión de Italia de suspender la cláusula de no agresión incluída en el tratado que firmó con Libia hace tres años, contribuyen a generar un clima adverso a Quaddafi sin necesariamente precipatar un conflicto mayor – como sí lo haría la imposición de una “zona libre de vuelo” (sugerencia de, entre otros, John McCain y Joe Liberman) no sancionada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.  La ONU, por su parte, también ha procedido con cautela al imponer por unanimidad una serie de sanciones contra Quaddafi (entre las que se incluyen el embargo de armas, el congelamiento de activos y la prohibición de viajar para el Coronel, su familia y sus colaboradores más cercanos) y rechazar cualquier forma de provocación militar abierta.

De momento, las estrategias adoptadas por la comunidad internacional parecen ser las correctas y es necesario dar un tiempo razonable para que surtan efecto. No obstante, excepto por lo que respecta a las muchas vidas que se perderan mientras tanto, es imposible anticipar en estos momentos el descenlace del conflicto en Libia. Sólo nos queda esperar que no estemos ante la Bosnia o la Somalia de la década.

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GT-200 supuesto detector molecular de la era de las galaxias, una estafa: México compra 739 dispositivos

Política

Por: pijamasurf - 03/05/2011

La Secretaría de la Defensa compró a una empresa inglesa supuestos detectores moleculares por 211 millones de pesos, mismos que se prohibieron para el ejercito británico por considerarlos inservibles.

Global Technica LTD, una empresa inglesa de seguridad, ha hecho el negocio de su vida con el gobierno mexicano, embolsándose 211 millones de pesos (17 millones de dólares) por la venta del GT-200.

Ni siquiera el célebre cuento de Hans Christian Andersen, «El traje nuevo del emperador»,  en el que dos charlatanes le toman el pelo al Emperador al tejerle un vestido con tela que solo un idiota no podría ver, se acerca a la estafa que parece fue víctima, y aún no se ha dado cuenta, la Secretaría de la Defensa Nacional de México.

De acuerdo con el diario Reforma, la SEDENA compró 739 dispositivos GT-200 de la empresa inglesa Global Technical LTD por 211 millones de pesos.

El GT-200 es un supuesto detector molecular con capacidades inimaginables aún en una película de James Bond. De acuerdo con Segtec, los representantes de Global Technical LTD en México, es un dispositivo cuyas capacidades solo las podemos imaginar siendo desarrolladas en los laboratorios del Enterprise a cargo del señor Spock y el Capitán Kirk. Aquí la descripción del detector molecular tomada de la página web de Segtec:

«El Detector Molecular GT200, tiene la capacidad, además, de identificar la presencia de sustancias dentro de vehículos, camiones, contenedores y cualquier otro medio de transporte, incluyendo aviones, barcos y trenes, detectando inclusive las adheridas en el vehículo objeto de la detección. Su funcionamiento no se afecta por ningún tipo de transmisión de comunicación, como pudieran ser las realizadas por radar o sonar entre otras.

»El Detector Molecular GT200, tiene una penetración de detección a través de todos los materiales tales como tierra, agua, gasolina, concreto, metal, plomo, edificios, vehículos, barcos, aviones, incluso plantas nucleares. Nada puede interferir con el proceso de detección.

»Las profundidades de detección pueden llegar, bajo el agua, hasta 500 metros, y subterráneo hasta 60 metros.

»El Detector Molecular GT200 se puede utilizar para una búsqueda en grandes extensiones a campo abierto, montañas, áreas desérticas o con densa vegetación, ductos de petróleo, postes de electricidad, edificios e instalaciones en zonas urbanas y rutas de transporte. Se pueden revisar tanto a pie, como desde un vehículo, helicóptero o aeroplano [...].

»El Detector Molecular GT200 realiza la búsqueda de todo tipo de drogas y explosivos en una sola operación».

A lo largo del año 2010 diferentes diarios mexicano comenzaron a escribir sobre la posibilidad de un fiasco, sin embargo, el diario Reforma ha sido el único que recientemente ha recuperado esta historia. En todo este tiempo, y a pesar de las denuncias, diputados o senadores no han exigido cuentas al gobierno mexicano de estas compras. Cabe agregar que el gobierno mexicano no ha sido el único en comprar este producto sino también el gobierno de Tailandia, desatándose por esta causa un escándalo en ese país.

Este detector remoto de sustancias fue utilizado en Irak y Afganistán por los ejércitos de los Estados Unidos y Gran Bretaña, pero fue desechado porque, como lo reportó la BBC,  el gobierno de la Gran Bretaña prohibió su exportación a estos países debido al peligro que podía significar su inútil uso en condiciones de guerra.

EL GT-200 es reconocido por científicos ingleses, estadounidenses y por el mismo presidente de la Academia Mexicana de Ciencias, Arturo Menchaca, como una estafa. El físico afirmó en entrevista con Reforma: Pareciera ser un instrumento mágico: no necesita pilas, es ligero y tiene una antenita como las de esos radios de transistores, y usted va caminando y la antenita se voltea para un lado y para el otro.

Todo indica que la Secretaría de la Defensa compró varitas mágicas de Zahorí por más de 30 mil dólares para enfrentar la lucha contra el crimen organizado.

De acuerdo con el reporte de Reforma los mandos militares defendieron las capacidades del detector, el problema, asegura la jerarquía castrense, es la capacitación de los soldados, quienes se ponen un poco nerviosos y en ocasiones el viento no los ayuda.

Así pues los cuentos de  Hans Christina Andersen se vuelven realidad en la cada vez más absurda lucha contra el crimen organizado y el cada vez más evidente negocio que significa la venta de armas en nuestro país, en una clara colusión entre empresas multinacionales, empresarios mexicanos y el gobierno.

 

Con información de:

Reforma

BBC

Segtec

Global Technical LTD