Esta épica batalla legal sobre el llamado "Chernobyl del Amazonas" lleva 18 años y ha sido promovida por 30 mil personas cuya salud y medio ambiente han sido dañados por el agua llena de químicos como resultado de las operaciones de Texaco en Ecuador de 1972 a 1990 (Texaco fue comprada por Chevron en el 2001). Se calcula que se derramaron 30 mil millones de galones de petróleo y de desechos tóxicos en el Amazonas ecuatoriano, uno de los derames más grandes de la historia (el de Golfo de México de BP fue de 205 mil millones de galones).
Chevron ha emitido un comunicado en el que señala que apelará el veredicto y que éste es "ilegítimo" y "fraudulento"; la petrolera había contrademandado a varios indígenas ecuatorianos el mes pasado. Quizás no sea casualidad que el Departamento de Estado en un reporte del 2009 señaló que las "debilidades sistémicas" y "presiones políticas o económicas" en la ley ecuatoriana constituían el más importante problema para las compañías de Estados Unidos en Ecuador. Recordemos que la ex secretaria de Estado Condoleeza Rice fue directora de Chevron y que esta compañía tiene grandes influencias en el gobierno.