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¿Está la imagen de Jesús inscrita en el código matemático que rije el universo? Encuentran la imagen de Jesús en un Mandelbulbo en un foro de fractales

Buceando por un foro de fractales, el Dr. Cliff Pickover encontró esta imagen en la que un usuario de Fractal Forums detecta la presencia de Jésus en un Mandelbulbo -o fractal en 3D-, específicamente en un "octiarbol". Jesús parece estar en un coral sepulcro, en la posición del astronauta transdimensional, integrado a la estructura del fractal.

Aunque es claro que esto se debe a un caso más donde el ser humano proyecta su matriz de significados a la naturaleza-algo que se conoce como -, a diferencia de ver a Jesús en el tocino o a la Virgen en un condón, en este caso se puede jugar con la idea de que la imagen de Jesús está inscrita en el código matemático del universo, como una forma arquetípica. Después de todo los fractales son lo que más se acerca a probar aquel verso bíblico que dice que el hombre fue creado en semejanza de dios, sólo que, más que el hombre, es todo el universo el que fue creado en semejanza de sí mismo: como en una acto de autoproyección holográfica... los fractales son una forma de dividir (y derretir) a dios.

Los fractales son formas geométricas autosemejantes que pueden ser magnificadas (incluso a un tamaño mayor que el del universo físico) o divididos y y siguen conservando los mismos patrones de la forma original: como ver en una piedra la forma de la montaña a la que pertenece o una galaxia en una huella digital. Fue el genial Benoit Mandelbrot, quien murió el año pasado,  el que descubrió que esta autosemejanza existe tanto en la naturaleza como en las matemáticas. Aplicando la fórmula zn+1zn2c a un plano complejo se forma la imagen característica del conjunto de mandelbrot (”se ve como un hombre, como un gato, como un cactus, como una cucaracha, nos recuerda casi todo lo que está vivo y sin embargo es en sí misma única y nueva”). Si nos acercamos ( vía un zoom) a ciertas partes de la imagen reaparece en miniatura la imagen total. Un mismo motivo aparece a distintas escalas, a un número infinito de escalas.