Las estatuas, con un importante valor histórico pues datan del año 175 d.C. fueron instaladas en el patio de honor de la sede de Gobierno en Roma, el Palazzo Chigi, a petición del mismo Primer Ministro. Sin embargo jamás se imaginó que el siempre vulgar y polémico Berlusconi mandaría a "restaurarlas" optando por restituir el miembro de Marte y una mano de otra representacion de la diosa Venús. El sólo traslado a las oficinas del mandatario había generado ya varias críticas. sin embargo esta última desición, aunada al costo de más de 100,000 dólares por la cirujía plástica provocó la ira de los ciudadanos.
De acuerdo con el diario La Repubblica, Il Cavaliere preguntó Berlusconi a su arquitecto personal, Mario Catalano, cuando decidió que las piezas fueran completadas "¿Por qué las esculturas en China parecen todas nuevas y a las nuestras le faltan brazos y cabezas?". Y así concluye una episodio más de los bizarros fenómenos que se viven en berluscolandia.
via Daily Mail