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11:11: ¿Qué hay detrás de este código sincrónico de activación planetaria?

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/11/2010

Numerología y simbología del número 11 y del portal 11:11: cifra de la conciencia en el espejo de la naturaleza.

El número once y su par, 11:11, engloban un código sincromístico, relacionado para muchas personas con la comunicación de una inteligencia cósmica que busca abrir un portal en la conciencia y en la genética humana. Si bien la mayoría de los "fans" del 11:11 —miles de personas que buscan la aparición de este número con una confirmación de su camino espiritual— están embebidos en la cultura new age, la cual ha sido tremendamente manipulada por agencias de inteligencia, desinformación y las más bizarras entidades formando un cóctel de creencias de autosuperación y misticismo de bolsillo, la cifra tiene una resonancia y una simbología profunda que hace reparar en este código, más allá de cultos y creencias, como un atisbo de la naturaleza matemática que subyace  —como código de programación— el mundo en el que vivimos.

El 11/11 a las 11 de la mañana se dio el cese al fuego en la Segunda Guerra Mundial. Este día se conoce como el Día de la Remembranza (en Gran Bretaña la gente se pone un pin con una amapola), curiosamente, el minuto exacto del recuerdo de la gente caída en la Guerra es a las 11:11 AM.  Un evento que podría parecer casual si no se tiene en cuenta la insistencia que tiene la numerología masónica en aparecer en eventos de escala global, como si fuera puesta ahí por una élite que juega a la Cábala con el destino del planeta. Por ejemplo, el 33 en el rescate de los mineros chilenos, un múltiplo de 11.

El 11 de septiembre del  2001 se desplomaron las dos Torres Gemelas y el primer avión en hacer impacto fue el vuelo 11 de American Airlines. Después del 11 de septiembre quedan 111 días para que termine el año. Septiembre es el día 254 del año: 2 + 5 + 4 = 11. Si sumas las letras de septiembre más el número 11 tienes 11 carácteres. 9/11 -  9 + 1 + 1 = 11. Las torres son físicamente un once erigido en el cielo, similar a las torres que guardan el templo masónico: Joachim y Boaz. Las coincidencias son muchas más y pueden verse aquí. El ataque terrorista de Madrid también ocurrió un día once y murieron 191 personas, una cifra de muertes cuyos guarismos suman 11.

Los últimos tres presidentes de Estados Unidos tienen 11 letras en su nombre: Barack Obama, George  W. Bush y Bill Clinton.

El ciclo solar es de 11.1 años.

Un estudio de la NASA sugiere que toda la masa en el agujero negro en el  centro de nuestra  galaxia gira en 11 minutos.

Posiblemente el más significativo de los 11:11 es el del 21 de diciembre del 2012, le fecha apuntalada para sellar un cambio en la conciencia planetaria, tiene su punto focal a las 11:11 (tiempo universal), momento en el que ocurre el solsticio de invierno. Sumando 12/21/2012 obtenemos 11. Muchas personas ven en el 11:11 justamente una programación en torno a esta fecha y la activación genética de espirales luminosas en nuestro código. El 11:11 como una teleología histórica llevándonos hacia el cabo fractal de la ascención planetaria. Otras más ven en esto la mano taimada de las fuerzas oscuras que lavan el cerebro de las masas, el 11:11 como rito de predicción programativa. Parte de la parafernalia de desinformación mística que envuelve al new age y que truculentamente hace ver en la realidad su propio fanatismo.

Una de las personas en popularizar el 11:11 fue el mentalista israelí Uri Geller, quien formó parte del programa de visión remota Stargate de la CIA y quien en algún momento sostuvo canalizar un espíritu con forma de halcón de la estrella Sirius. Geller ha declarado que desde pequeño veía el 11:11 en todas partes como una especie de mensaje cósmico. Para Geller el 11:11 es un detonador del despertar de la conciencia precodificado.

Según las escrituras hebreas, el 11 de septiembre de 1999 fue el aniversario 6 mil de la creación de Adán.

El 1111 multiplicado por 1111 nos da la escala fractal 1234321.

El 11 es el número de la magia, según escribe Aleister Crowley en su libro sobre Cábala, 777.

En la Cábala el 11 es Kaf, la corona, y simboliza la autorrealización a partir de la fe y la voluntad. Significa literalmente la palma de la mano. Según Gnostic Teachings.org: "Kaf simboliza el poder latente del Espíriu Santo (Binah) en la glándula pineal, que se manifiesta en todo su esplendor en los órganos sexuales del iniciado. El fuego de Binah debe de crear el Elohim, el cielo y la tierra dentro del ser humano".

¿Pueden existir tantas coincidencias sin que sean el resultado de una programación subyacente o la comunicación de una inteligencia que no necesita ser extraterrestre, que posiblemente está dentro de nosotros, dentro de todas las cosas, compuesta también de números que la reflejan? El misterio del 11 y del 11:11 queda entrelazado con el misterio de la galaxia en relación con el Sol y con la Tierra y con los habitantes de este planeta en su proceso de evolución.

 

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Douglas Rushkoff analiza el ciberataque de los hackers que apoyan a WikiLeaks

AlterCultura

Por: pijamasurf - 11/11/2010

El ciberataque a empresas como Mastercard o PayPal no constituye una amenaza real al sistema, es solamente un 'glitch', escribe el maverick de los nuevos medios, Douglas Rushkoff.

Uno de los analistas más brillantes de los medios de comunicación en la actualidad, Douglas Rushkoff, escribió un artículo para CNN sobre WikiLeaks y la operación de hackers anónimos que se han montado en la ola transparente anti-sistema. Rushkoff, originalmente uno de los grandes entusiastas en los poderes de internet para expandir la mente y fomentar la libertad de información, es cauto ante la excitación generalizada que estos hackers han generado en la sociedad civil que apoya a WikiLeaks y se opone al aparato político que censura y sumprime del sistema financiero a este sitio de filtraciones.

En la euforia de los hackers atacando a Mastercard, PayPal o Visa, se empiezan a usar términos grandilocuentes como ciberguerra, sin embargo Rushkoff advierte que estos ataques son sólo un "glitch", una falla menor en el sistema de poder, y no una amenaza mayúscula. Ante el deslumbramiento superficial de ver que empresas emblema del sistema actual son atacadas, se nos olvida que estos ataques a sus sitios web  son a lo mucho simbólicos, sin generar mayores problemas, mientras empresas como Mastercard, Visa o PayPal pueden cortar de tajo sin ningún problema los mecanismos para recibir dinero de una persona o una empresa, de forma similar un banco puede congelar los fondos de un país percibido como una amenaza en el esquema global.

Rushkoff también nos alerta a que el espacio de servidor que aloja a nuestros sitios web es propiedad de una compañía privada que en cualquier momento, como Amazon a WikiLekas, puede decidir cortarnos la válvula de éter y eliminarnos del Internet y está en su derecho de hacerlo (aunque pueda ser criticado como Facebook hace unos meses cuando eliminó la página de WikiLeaks). No obastante la libertad que podamos sentir mientras posteamos en nuestro blog o en una red social como Facebook, en cualquier momento, si no cumplimos con las normas de las personas que controlan estas redes de información, podemos ser suprimidos (Facebook y Twitter, por ejemplo, rápidamente desactivaron las cuentas de las personas que participaron en los ataques DDOS (denial of service).

"No, la lección verdadera del caso de WikiLeaks y sus subsecuentes ciberataques no es lo díficil de manejar que el internet se ha vuelto, sino lo susceptible que es su arquitectura actual al control vertical".

Rushkoff, autor del libro Life Inc., donde exhorta a la creacioón de economías y monedas locales descentralizadas, por fuera del sistema financiero actual basado en la deuda, propone una alternativa:

"La facilidad con  la que PayPal y Visa pueden cortar a alguien de nuestra intención de donación, por ejemplo, apunta hacia las transacciones entre iguales (P2P) e incluso a divisas que permitan la creación y transmisión de valor fuera del sistema bancario tradicional.

"La facilidad con la que la llamada telefónica de un senador puede cerrar un sitio web lleva a los arquitectos de redes a evaluar nuevos métodos de distribución de información en los que no se dependa del manejo de dominios del gobierno o de las corporaciones para un funcionamiento efectivo.

"Hasta entonces, al menos, la instituciones que detentan el poder sobre cómo funcionan y cómo funcionan nuestras redes seguiran ejerciendo su poder bajo una nueva constricción: deben de hacerlo a la luz del día".

Leer artículo original en inglés