"Una guerra electrónica ha sido lanzada contra Irán", dijo en su momento Mahmud Alyaie, director general del Consejo de Información Tecnológica en el ministerio de Industria y Minas. "Este virus informático está diseñado para transferir al exterior datos sobre las líneas de producción de nuestras industrias" agregó.
La sofisticación con la que estaba elaborado el código de este virús apuntaba a que debía ser obra de las ciber células de un gobierno. Originalmente, y por obvias razones, se sospechó principalmente de Estados Unidos, Israel, gran Bretaña y China. Sin embargo un grupo de expertos en computación que se dieron a la tarea de analizar este caso han descubierto que el diseño de este virus provinó de Israel, concretamente de una ciber unidad del ejército de este país.
La anterior conclusión se obtuvo luego de que hallarán discretamente insertado dentro del código del virus una referencia bíblica, la palabra myrtus. Este término se refiere al árbol de myrtle, y la palabra hebrea para esta especie es Hadassah, nombre de pila de Esther, la reina judía de Persia. En la Biblia, El Libro de Esther narra como la reina previno un ataque en contra de la población judía que habitaba en Persia durante esos tiempos.
A raíz de este descubrimiento, y considerando el contexto general en el que Israel había amenazado con lanzar un ataque contra Irán para prevenir que este país no se convierta en una amenaza para la integridad de los israelíes, el investigador alemán Ralf Langner afirma que la Unit 8200, la rama de inteligencia electrónica del ejército de Israel, encabezó el desarrolló de este virus. Esto confirma la información revelada anteriormente por el New York Times que afirmaba que una agencia de inteligencia estadounidense afirmaba que la Unit 8200 era la autora del código.
via Telegraph