"Para mí refleja una terrible inconsistencia en las políticas gubernamentales de Estados Unidos" declaró el mandatario mexicano en una entrevista concedida a la agencia AP durante una visita a Tijuana. Y a pesar de que apoyamos la propuesta 19 de California, y el desempeño de Felipe calderón como presidente de México nos parece notablemente ineficiente, debe reconocerse que en este punto tiene razón. Sin ambargo, y fiel a su torpeza como estadista, en lugar de aprovechar el momento para promover una posible legalización de las drogas en México, lo cual sin duda movilizaría al gobierno de Estados Unidos y le obligaría a prestar atención prioritaria al problema del narcotráfico en su país vecino, Calderon aprovecha para recalcar que tiene la certeza de que una potencial descriminalización de la marihuana en su país detonaría explosivamente el consumo.
"Es muy triste ver como el consumo de drogas ha, poco a poco, descompuesto a la sociedad estadounidense y si no nos cuidamos pasará lo mismo con la nuestra" dice Calderón.
Resulta curioso el hecho de que nadie se haya tomado la molestia de mostrarle los resultados fácticos de procesos de despenalización de las drogas en casos concretos como el de Portugal, país que a pesar de las críticas en su momento rediseñó su estrategia política y judicial frente al consumo y tráfico de drogas, y hoy a seis años de haber adoptado la medida, los resultados son ciertamente positivos. Será que que el Presidente de México no puede evitar traspapelar agendas morales o inclusos económicas en la desición de combatir el narcotráfico frontalmente a través del recurso más efectivo con el que cuenta un gobierno frente a este violento fenómeno?
via Huffington Post