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Los machos 'Maratus Volans' muestran un irresitible abdomen arcoiris para seducir a las hembras, y, a través del color, conquistar la multiplicación de sus genes.

No sólo las aves seducen a través de un apéndice de colores, ya sea penacho, cola, u otra protuberancia emplumada, las arañas saltarinas pavorreal tambiñen utilizan un deslumbrante addendum para cortejar a las hembras. Hasta el hombre usa la ropa como accesorio para efectuar esta seducción de estética prostética.

La araña 'Maratus Volans’, endógena de Queensland, Australia desprende una capa que cubre su abdomen para apantallar las hembras con su traje brillante de colores y llamarlas a la cópula. Microsofisticación de estos arácnidos que miden apenas entre cuatro y cinco milímetros (10 cabrían en una uña). Sin embargo, dentro de su mundo microcósmico, su danza es un espectáculo portenetoso.

Los 'Maratus Volans' muestran sus ab's arcoiris a todas las hembras que pueden y se reproducen con todas las que pueden, esparciendo su semilla a través del magnetismo de su color y diseño. En el caso de estas arañas, las que tienen los mejores diseños en el abdomen, los mejores bio tatuajes, son las que más consiguen reproducirse, lo cual funciona a la vez como una especie de eugenética, puesto que aunque se reproducen con cualquier araña, sus genes estéticamente superiores son los que avanzan a la siguiente generación por sobre los de los demás machos con diseños poco llamativos. Aunque parece que es una especie de reality de fashion, esta es la caleidoscópica madeja que teje la naturaleza, siempre aflorando al máximo la biodiversidad con su prinicipio básico y mágico de recrearse: la ley de la atracción.

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Astronauta twittea fotos de auroras boreales desde estacion espacial

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/17/2010

El deleite trancesleste de ver auroras en el espacio: las olas verdes de plasma solar sobre la playa azul de Gaia.

Estas imágenes de auroras boreales fueron tomadas por el astronauta de la NASA Doug Wheelock desde la Estación Espacial Internacional, donde evidentemente tienen una muy buena vista (una hotel de miles de estrellas). En la tenue línea entre la Tierra y el espacio, envueltos en el protectivo campo magnético de nuestro planeta, los astronautas observan las tormentas solares entrando en contacto con la atmósfera de la Tierra y produciendo las auroras cuando las partículas solares chocan con los átomos de oxígeno y nitrógeno.

En las imágenes, la Tierra se convierte en una especie de playa azul terciopelo con una ola cósmica verde en el horizonte, el viento solar rompiendo, para el fotosurf. El deleite tranceleste del Sol penetrando la vestidura magnética de la Tierra y la pirotecnia que produce. Como diría la famosa canción, dedicada a Gaia: "She comes with rainbows in the air".