Gareth Williams, un agente treintañero del que poco se sabe por obvias razones, fue hallado muerto en el baño de su departamento, escondido en una maleta deportiva. Hasta ahora una de las líneas de investigación es un crimen pasional pero al parecer el escenario aún es bastante confuso. Además, no sabemos si en algún momento se vaya a filtrar a la prensa la verdad en torno al asesinato del agente Williams.
Este es el primer homicidio en contra de un agente secreto que se registra en suelo británico, al menos oficialmente, desde la muerte del espía ruso Alexandre Litvinenko, quien fuera envenenado con plutonio en un restaurante londinense.