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En un nefasto intento por controlar términos recurrentes en la vida cotidiana, la red social quiere derecho exclusivo sobre las palabras incluidas en su nombre

Si hay algo que no puede reprocharse a Facebook es su congruencia con una filosofía bastante cuestionable. Por lo general, cuando el nombre de esta red social llega a los encabezados, es por que esta siendo protagonista de algún acto lúgubre o, como en este caso, de una nefasta filosofía. Resulta que ahora los chicos de Facebook están demandando a todo aquel proyecto digital que utilice los términos “Face” y “Book” y han iniciado trámites legales para buscar el derecho exclusivo de utilizar estos términos en una marca.

Tras obligar hace un mes al sitio de viajes PlaceBook a cambiar su nombre, y demandar a los responsables de una aplicación digital llamada FaceCash, ahora Zuckerberg y compañía también han iniciado una ofensiva contra una red social de maestros llamada TeachBook. Y tal vez el mayor problema de esta tentativa es que uno de los dos términos que buscan monopolizar esta evidentemente ligado al mundo educativo, es decir la palabra book.

En fin, esperemos que la arquetípica narrativa de David y Goliat se replique en estos casos, y los pequeños proyectos independientes que están sufriendo el embate de Facebook logren derrotar al gigante.

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A doce años de su nacimiento, los días en que Google era un rebelde y novedoso personaje de internet parecen estar bastante lejanos

Muchos de nosotros aún recordamos la primera vez que escuchamos, hace más de una década, una extraña palabra, casi impronunciable en ese momento, que aparentemente era el nombre de un nuevo buscador mucho más eficiente que los noventeros yahoo o ask jeeves, esa palabra era Google.

Hoy, a doce años de su nacimiento oficial, ya que comenzó a operar públicamente un 4 de septiembre de 1998, sería muy difícil narrar lo que el mundo ha vivido en la última década sin usar esta palabra. Pero también la identidad de la entonces compañía irreverente que atentaba contra los motores de búsqueda que dominaban la red, ha cambiado radicalmente.

Actualmente Google es una de las marcas más conocidas y una de las corporaciones más rentables del planeta. Los tiempos en que era sinónimo de libertad, innovación, y de un espíritu envidiablemente lúdico, parecen haber quedado atrás. Los miles de millones de dólares que esta empresa fundada por un par de geniales geeks en el laboratorio de medios de la Universidad de Stanford, así como su enorme relevancia en la psicología social, en los usos y costumbres, en los mercados, e incluso en la política, han trasformado radicalmente el rostro de Google. Incluso, desde algún punto de vista, podría afirmarse que se ha ensombrecido cobijada por enormes intereses, y no es descabellado suponer que han sucumbido frente a su propia esencia proyectada en su famoso motto: Don´t be evil.

Sin embargo, y más allá de lamentar o celebrar el natalicio de esta empresa que opera desde Mountain View, California, resulta innegable aceptar que el mundo no sería el mismo si hace doce años no se hubiera registrado el nacimiento de este buscador. Y pues en ese sentido no queda más que decir: felicidades Google.