Un periodista y un historiador, ambos belgas, rastrearon a 39 familiares del Fuhrer, y procedieron a realizarles análisis de saliva para entender el mapa biológico del máximo líder Nazi. Los resultados confirmaron algo que muchos ya suponían, pero no por ello dejo de ser sorprendente: Hitler tenía nexos genéticos con la raza judía y con la africana.
En las muestras fue hallado un cromosoma conocido como Haplogrupo E1b1b1, rasgo genético que corresponde con las personas de Marruecos, Argelia, y Tunicia, así como a los grupos judaicos conocidos como Asquenazí y Sefardita. “A partir de esto podemos postular que Hitler estaba ligado genéticamente a la gente a la que discriminaba” afirma el periodista Jean Paul Mulders. Aparentemente este nuevo hallazgo confirma que Hitler estaba lejos de la pureza sanguínea o racial y que, de acuerdo al postulado de la raza “Aria” también tendría que haber sido exterminado por los Nazis.
via Telegraph