El equipo inglés se encontró cuesta arriba rápidamente en octavos de final contra Alemania luego de recibir un gol de Klose y otro de Podolski que aprovecharon fallas en la zaga de la escuadra de la rosa. Cuando parecía que Inglaterra estaba condenada a regresar a casa sin mucha pelea, un centro de Steven Gerrard rematado por Upson, quien lavó su error en el primer gol alemán, levantó las esperanzas de los ingleses. Pocos minutos después Fran Lampard remató una balón botando que rebotó en el travesaño y calramente cruzó la línea de la meta alemana. Increíblemente el juez de lína y el arbitro uruguayo La Rionda no convalidaron el gol.
Un eco de la final de 1966 cuando Inglaterra s llevó la Copa en su casa frente Alemania con un gol también rebotando en el travesañó y botando en la línea de gol, esa vez, sin rebasarala claramente. En ese caso la duda podía existir ya que la jugada fue difícil de ver; en este caso no hay duda todo el estadio la vio, lo que hace pensar que tal vez el resentimiento histórico que tienen los sudamericanos por los ingleses haya influido en esta decisión; o un poco de la memoria del karma. Alemania venció 4-1.