La modelo estadounidense Kim Kardashian generalmente provoca polémica cada vez que se publica una fotografía suya. Como si se tratara de una cuidada estrategia de marketing visual, generalmente estas imágenes logran acaparar los encabezados de los amantes de la irrelevancia celebrity. La última ocasión el buzz se debió a una foto de Kardashian desnuda para la revista Allure. Pero esta vez se trata de una composición más sofisticada.
En una muestra de sadismo sutil que genera una atmosfera casi sexy, aparece Kardashian soteniendo de la parte posterior del cuello en actitud despreocupada, a un gatito negro. Ataviada con una escotada camiseta negra y guantes de piel del mismo color (quizá manufacturados a costa de los papas del pequeño gato). La "inocente" crueldad de la imágen que Kim publicó en su perfil de Twitter ha despertado la ira de diversas organizaciones de protección animal que la acusan de incentivar el maltrato a las mascotas con tal de colocarse nuevamente en los encabezados.
Via Mukund Creations