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El proceso de selección social en Japón muchas veces es determinado por el tipo de sangre de una persona, siendo los tipo B lo más perjudicados por la llamada Burahara

En Japón, si alguien tiene sangre A, B, O u AB es un tema de conversación muy común (y no se trata de un fetiche entre vampiros). Se cree que que el tipo sanguíneo determina en gran medida la personalidad de una persona, así como su "química" en el amor, y su disposición al trabajo.

Las revistas del corazón japonesas suelen publicar artículos sobre los tipos de sangre como si se tratara de signos astrológicos; este tema también ha generado una serie de libros de autoayuda.

Se dice que los tipo A son confiables, se sacrifican por los demás, pero son reservados y tienden a preocuparse mucho.

Los tipo O son decisivos y con mucha confianza en sí mismos.

Los AB son balanceados, lógicos, tienen una visión clara, pero se mantienen distantes y son difíciles de mantener.

Los que son considerados como las ovejas negras son los tipo B, librepensadores extravagantes y egoistas.

En algunas entrevistas de trabajo se llega a preguntar el tipo de sangre lo que hace que algunas personas se sientan discriminadas, incluso existe el término Bura-Hara, para referirse a la discriminación sanguínea. Empresas, también, llegan a definir las personas que trabajan en un proyecto según su compatibilidad sanguínea.

Incluso se dan sesiones de citas "speed-dating" en las que mujeres atienden sólo a conocer personas de tipo A o AB (algo como los machos Alpha). Una mujer dice a la BBC de Londres que ahora sólo busca personas de sangre A ya que su experiencia pasada con alguien de sangre B fue desastrosa, ya que este era muy desorganizado (el orden es evidentemente uno de los valores más apreciados en Japón).

El ex primer ministro Taro Aso incluso llegó a poner su tipo de sangre A en su perfil en su página de Internet.

Detrás del Bura-Hara ahí un matiz de racismo relacionado a la eugenesia y a la distinción entre la sangre taiwanesa de la sangre Ainu. Aunque también, señalan alguno críticos, es una forma para expresar algo que normalmente suele ser muy difícil en la recatada y discreta sociedad japonesa, es decir, una excusa para hacerle ver a alguien que le disgusta su presencia.

*El redactor de esta nota ni siquiera sabe el tipo de sangre al que pertenece (¿era A u O?), lo cual limitaría mucho su espectro de relaciones en Japón, un país que le atrae tanto como le extraña.

Vía BBC