Esta vez la bizarria pop de internet posó su preferencia en la imagen de una novia rusa (haciendo gala al frenezy que corre, junto con el vodka, por sus venas), que el día de su boda extrañamente decidió portar un vestido que la hace lucir semidesnuda. La parte superior de su revelador vestido, simplemente esta compuesto por dos tiras en straples que sostienen la punta de sus tetas.
El outfit de nuestra voyeurista novia causó sensación entre los críticos de moda, las futuras novias alrededor del mundo para quienes el vestido de ese especial día resulta en un issue existencial de grandes dimensiones, y uno que otro sediento depravado buscando algo de porno original en la red.
Ni hablar así es la web y así es la democracia mediática: un tanto bizarra