Pocas cosas tan aburridas cuando eres niño como ir a la iglesia, tal vez más que ir a la escuela. Un niño del condado de Webster en Utah, hiperconciente del tormento que le significaba ir a misa, en el estado mormon, robó el vehículo de su padre y protagonizó una persecución evocadora de los shows de policías y los videos caseros de comedia infantil.
El sheriff Klint Anderson le dijo a la televisión local que un testigo reportó que el niño se había pasado un alto. Anderson y dos oficiales alcanzaron al niño e intentaron infructuosamente hacer que detuviera el Dodge Intrepid de su padre 45 millas al norte de Salt Lake City, la capital del estado de Utah.
El Dodge Intrepid alcanzó una velocidad de hasta 65 kilómetros por hora antes de que el pequeño conductor se detuviera en el aparcamiento de una casa y corriera al interior.
Cuando el padre del huidizo conductor le pidió explicaciones, éste le dijo que no había querido ir a la iglesia, explicó Anderson.
Las autoridades determinaron que el conductor es demasiado joven como para abrirle una causa legal y no se emitieron citaciones en el caso. Pero la Policía instó al padre a que mantenga las llaves del vehículo lejos del alcance del niño.
Sin duda una buena travesura, por parte de este niño intrépido, que a su corta edad ya prefiere tomar su propio camino.
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