Históricamente existía el mito de que las mujeres jamás consumen pornografía, que más bien era concebida como práctica del primitivo libido masculino. Sin embargo, con la era del consumo de contenidos por internet también llegó la era de la métrica, donde todas las prácticas de una audiencia (usuarios) es absolutamente medible. Los últimos estudios publicados al respecto han confirmado que aunque lo hagan con mayor discreción, cientos de miles de mujeres también consumen habitualmente contenidos de softporn.
De acuerdo con un estudio realizado por la empresa de medición Nielsen/Net Ratings, durante el primer trimestre de 2007, se comprobó que una tercera parte de los usuarios que recurren a sitios porno pertenecen al sexo femenino. Durante este periodo alrededor de 13 millones de mujeres estadounidenses disfrutaron de porno en-línea al menos una vez al mes.
Theresa Flynt, la vicepresidente de Hustler Video, la rama de video de una de las publicaciones más famosas de contenidos pornográficos, asegura que el 56% de los clientes que adquieren películas en sus tiendas son mujeres, mientras asegura que esta ventaja sobre los consumidores masculinos tiene a crecer.
Por otro lado, un estudio realizado en 2006 por la McGill University, comprobó que al ser expuestos ante contenidos de softporn, tanto hombres como mujeres comenzaban a mostrar una excitación a los 30 segundos, y que mientras los hombres podían llegar a un climax en 11 minutos promedio, las mujeres tan sólo tardaban un minuto más para alcanzarlos en la cima.
El mayor consumo de pornografía por parte del sexo femenino podría ser un símbolo más de una "liberación" frente a la cultura masculina, como el hecho de que en Nueva York actualmente haya más hogares sostenidos económicamente por mujeres que por hombres, y asi dar vida a una especie de demostración con el mensaje implícito de "puedo superarte aún en la que tradicionalmente ha sido tu propia cancha".