‘Enseñanza Pachacutec’: un documental que profundiza en la investigación de José Luis Parise, el psicoanalista que develó el método de la magia (PARTE I)

La mayor parte de las personas que se encuentran inmersas en un camino de crecimiento personal oyeron hablar en su momento de que el 21 de diciembre del 2012 fue una fecha crucial para el futuro de la humanidad. Esta fecha fue popularizada en los medios de comunicación (de forma materialista y pesimista) como un supuesto “fin del mundo”; sin embargo, al estudiar más detenidamente los escritos originales que hablan de dicha fecha encontramos que ésta fue nombrada y honrada como un poderoso “cambio de era”, más que como un escenario apocalíptico. No obstante, tal término resulta ser un poco abstracto en el sentido de que, al parecer, nunca quedó lo suficientemente claro en qué consistiría este cambio de era, o dónde se tendría que ver gestado. Ante esta situación es frecuente encontrarse con todo tipo de argumentos, desde los que sugieren que tal cambio de era nunca ocurrió, que se trató de una malinterpretación del calendario maya (olvidando que otras culturas también vaticinaron la importancia de esta fecha) o bien, que sí ocurrió, mas su significado permanece oculto en un velo de misterio que vuelve extremadamente difícil la comprensión de las implicaciones de semejante evento.

Esta es una panorámica donde resulta más que apropiada una introducción a la investigación de José Luis Parise. Parise, psicoanalista de profesión, es también un reconocido investigador y escritor considerado por muchas de las culturas iniciáticas del planeta como  todo un maestro en el estudio y aplicación del ocultismo, esto debido a un impresionante trabajo de campo de más de 30 años centrado en los saberes esotéricos de las diferentes culturas originarias. Como resultado final de tantos años de investigación, Parise ha ordenado los principios universales de la iniciación bajo el nombre de “el método de los 11 pasos de la magia”.  

Desde hace varias décadas, Parise imparte seminarios en América y Europa donde traza recorridos teóricos y prácticos basados en el descubrimiento y desarrollo de este método, el cual integra con una coherencia magistral conceptos tomados no sólo del chamanismo, sino también de la cábala, el budismo, el hinduismo, el taoísmo, el sufismo y el gnosticismo, apoyándose además en disciplinas más familiares a Occidente como el psicoanálisis, la lógica, la topología y la lingüística. Parise, sin ser de sangre indígena, ha logrado ingresar y formar parte de los círculos iniciáticos y sacerdotales de algunas de estas culturas, siendo considerado en la actualidad uno de los siete sumos sacerdotes que salvaguardan el conocimiento oculto de los últimos descendientes de la raza inca: los indios Q’eros.

Cabe destacar que en gran parte de sus viajes y experiencias, Parise logró registrar fílmica y fotográficamente muchos de los rituales en los que participó, proporcionando una validación empírica a gran parte de lo expuesto en su método. Este investigador argentino, perfectamente entrenado en el método de la escucha psicoanalítica, explica frecuentemente cómo al haber colocado a los grandes iniciados de la historia de la humanidad (como Buda, Sankara, Milarepa o el propio Cristo) en el diván del psicoanalista, logró desocultar las claves (o pasos) que los llevaron de una simple condición ordinaria –no diferente a la de cualquiera de nosotros– a ser considerados hoy en día prácticamente dioses o figuras divinas muy por encima de lo humano.

José Luis Parise

Es en el marco de esta investigación que entrevistamos a Ernesto Damián Chiapella, creador del documental Enseñanza Pachacutec. Chiapella, quien además recorre los niveles más altos del método de la magia, nos habla acerca de algunos de los aspectos más importantes de este documental, además de profundizar en varios de los temas esenciales de la iniciación. Recomendamos encarecidamente este documental a todas aquellas personas interesadas en generar una realidad propia y en trascender las limitaciones, condicionamientos y automatismos paradigmáticos que la cultura impone y que nos vuelven tan difícil conectar con nuestra divinidad sin ayuda de la iniciación.

 

  1. ¿Qué es la enseñanza Pachacutec?

Para responder a esta pregunta es necesario conocer un poco acerca de la investigación de José Luis Parise. Su trabajo en parte ha consistido en encontrar cuestiones idénticas o universales en las diferentes culturas que hicieron uso de un conocimiento oculto, es decir, culturas a las que comúnmente se llama “iniciáticas”. Hablamos de culturas que no se encontraron geográfica o temporalmente, pero que igualmente tienen las mismas raíces esenciales; es decir, si bien cada una de estas culturas tiene particularidades especificas en su enseñanza y aplicación, hablamos de que todas transmitían una misma enseñanza, siendo la parte esencial de esta enseñanza lo que José Luis ha metodizado en 11 pasos. Todas las antiguas culturas que hicieron uso de este conocimiento ancestral lograron alcanzar formas muy elevadas de vida, fueron culturas resplandecientes y con niveles de conciencia casi increíbles de creer para los estándares de la actual cultura occidental. Con el paso del tiempo, al desapegarse de este conocimiento y con la posterior llegada de la ciencia, esta sabiduría lamentablemente se perdió, quedando olvidada en textos sagrados que casi no son leídos y siendo solamente protegida por unos pocos guardianes (esos que hoy en día llamamos chamanes). Ahora bien, esta enseñanza fundamental se encuentra profetizada en diferentes “mapas” de cada una de estas culturas iniciáticas como algo que a partir del 2012 habría de retornar a los seres humanos.

Quienes estudiamos a estas culturas tenemos claves por las cuales podemos reconocer que nos encontramos ante las mismas raíces de conocimiento que fueron las que tuvieron –por ejemplo– los egipcios, aztecas, incas, o los mayas. Hay que señalar que descubrir estas raíces conlleva un profundo entrenamiento, ya que están muy bien codificadas y no es que se entiendan tan fácilmente de antemano; este entrenamiento es algo que José Luis Parise sí hizo. Es decir, dedicó un enorme tiempo de investigación a la identificación de esos principios o leyes universales que subyacen de diferentes formas en cada una de estas culturas; además, claro, de la humildad de acudir a todos esos lugares sagrados, pues muchas de estas claves no están ubicadas sólo en textos sino que se encuentran explicadas y detalladas en templos, rocas, o son únicamente transmitidas por los propios chamanes que actúan como reservorios de la sabiduría de cada uno de estos pueblos.

Entonces, respondiendo concretamente a la pregunta, podemos decir que la enseñanza Pachacutec es el nombre con el que la cultura inca (una de las tantas culturas iniciáticas que guardan esta sabiduría atemporal) llama a este conocimiento milenario y profetizado para este tiempo pos2012. O sea, cuando los incas hablan del resurgimiento de este conocimiento en esta nueva era, lo llaman directamente enseñanza Pachacutec. Hay que dejar en claro que José Luis Parise de ninguna manera “inventó” la enseñanza Pachacutec; él simplemente, gracias a su investigación, contó con los medios adecuados para ordenarla y la metodizó de tal manera que nos sea útil en la vida cotidiana occidental, ya que si la estudias –por ejemplo– tal y como se enseña en la India, encontrarás que la forma de la enseñanza es diferente. Siguiendo este ejemplo podríamos ver cómo en ese contexto cultural específico la enseñanza está más basada en meditaciones profundas que se llevan a cabo las montañas; ahora, si nosotros hoy en día dependemos de una meditación en una montaña, ¿cómo haríamos entonces para pagar las cuentas del banco? ¿Entiendes?

La enseñanza, sea cual sea la forma cultural que tome, te promete desarrollar por ti mismo la capacidad de generar tu propia realidad; esto incluye tu economía, salud, pareja, desarrollo espiritual, etc., y por lo tanto, no puede depender de factores externos (en su forma) que la limiten. Si bien el núcleo de la enseñanza es universal y atemporal, no todas las formas antiguas se ajustan adecuadamente para este tiempo. Por lo tanto, el gran mérito del trabajo de José Luis Parise fue hacer que estos 11 pasos universales fueran adaptados para su eficaz aplicación en este momento histórico específico.

Otro punto importante en todo esto es que la enseñanza misma te exige como “pago” –por decirlo de alguna forma– que tú la tengas que aplicar personalmente en tu vida cotidiana; por eso es un camino de iniciación. Si no la aplicas de forma personal, no puedes acceder a la siguiente clave y te quedas estancado en alguno de los primeros de los 11 pasos. Ese fue otro de los méritos de José Luis: no se detuvo convirtiendo a la enseñanza en una cuestión meramente intelectual; tuvo que aplicarla, y cuanto más la aplicó, más secretos le fueron develados.

 

  1. ¿Con que se encontrarán las personas que vean Enseñanza Pachacutec y cuáles son tus expectativas con respecto a su lanzamiento?

 Cuando José Luis (en su etapa investigativa) viajaba a los templos o acudía al encuentro con los diferentes guardianes del conocimiento para la develación de las diferentes claves iniciáticas de la enseñanza, me permitió acompañarlo algunas veces. En todos estos viajes en los que participé, me encargué de ir filmando todo lo que ocurría (en sus viajes en solitario, José Luis también hizo lo mismo). ¿Por qué hacíamos esto? Bueno, ocurre que las cuestiones que van sucediendo son tan mágicas y tan potentes que necesitas tener un respaldo; de otra forma, es muy difícil que otros te crean. Te doy un ejemplo: cuando José Luis tuvo su máxima prueba de iniciación con la cultura Q’ero, de acuerdo a sus mitos nosotros teníamos que pasar varias pruebas (las cuales, hay que señalar, al menos en los últimos 500 años nadie había siquiera conocido). Todo esto tenía el objetivo de demostrar ante esa cultura que esta enseñanza metodizada era en verdad la milenaria enseñanza Pachacutec.

Cuando los Q’eros se enteraron de la enseñanza de José Luis Parise, lo invitaron a realizar dichas pruebas en las montañas más sagradas de los incas; esto fue a más de 6 mil metros de altura. En uno de los rituales más poderosos de estas pruebas, se tenía que lograr abrir un círculo de nubes en el cielo en un momento exacto para que se viera el Sol en el medio; vamos, era una situación increíble, casi como si fuera algo que ves en los dibujos animados. Esto se logró realizar y eso le demostró a los Q’eros que la enseñanza de José Luis es totalmente compatible con eso que ellos llaman enseñanza Pachacutec.

Cuestiones como estas tuvimos el privilegio de filmarlas por todo el mundo. ¿Entiendes que si no tuviéramos estas filmaciones, a la gente le resultaría muy difícil comprender la veracidad de lo que el método enseña? En el documental podrán encontrar una recopilación de muchas de estas filmaciones, todo esto con el propósito de mostrar al mundo cuál fue el proceso que siguió José Luis para demostrar que el método de los 11 pasos de la magia es la enseñanza Pachacutec y que, así, la gente pueda conectar con esta sabiduría ancestral para aplicarla en su vida cotidiana.

Como un chiste relacionado a todo esto también hay que recordar que venimos de Argentina, y no es precisamente que seamos la gente más creíble. Como argentinos creemos que sabemos mucho, que somos los mejores del mundo, etc. Nos gusta bromear diciendo que si no tuviéramos todo esto grabado, ¿quién creería que un argentino ha redescubierto una enseñanza iniciática milenaria? [risas]. Además, en su apartado técnico este documental es precioso, trabajamos con la gente más profesional de Argentina (personal que trabajó en la productora Cuatro Cabezas y que fueron los encargados del realizar el famoso programa argentino Caiga quien caiga).

Finalmente, mi expectativa con este proyecto es  poder conectar con la mayor cantidad posible de personas en el mundo que deseen enterarse de que existe esta enseñanza, que sepan que es milenaria y que sirve para que cada uno de nosotros pueda generar la realidad que desee, sin depender de factores externos o paradigmas; tan sólo basta aplicar 11 pasos perfectamente metodizados, basados en la lógica de cómo funciona el propio universo, para que esto ocurra. Entonces, al ir generando nuestra propia realidad, y mientras más gente así lo haga, habrá menos espacio para que la política, la ciencia, la economía o la religión nos frenen. Hay que recordar que las mismas culturas iniciáticas de las cuales hemos hablado, son quienes nos han señalado que estos cuatro paradigmas son los que nos han conducido al atolladero en que nos encontramos en este tiempo, ya que si seguimos creyendo que tales paradigmas son los que nos permiten generar y entender la realidad, vamos a hundirnos cada vez más. En cambio, si nos apoyamos cada vez más a aplicar iniciáticamente lo que cada uno en sí mismo desea generar, la humanidad ocupará un lugar mucho mejor, porque cada uno estará en tal armonía consigo mismo que evidentemente esto terminara reflejándose en lo externo.

 

Hasta aquí la primera parte de esta entrevista. En la siguiente entrega profundizaremos en otros aspectos importantes de la enseñanza Pachacutec, como la llegada del plasma solar desde la alineación galáctica de Hunab Ku a partir del 2012 y el poder de la palabra como el motor que enciende el proceso mágico en la vida del iniciado.

 

Mira el tráiler de ‘Enseñanza Pachacutec’ aquí

Adquiere el documental siguiendo este link

Más información sobre la Escuela de Iniciación Psicoanálisis–Ocultismo de JL Parise: https://edipo.org

 

*Entrevista realizada por Ibrah Gebrail y Adrián Gómez

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