¡La esencia de Versus es la juventud y el rock and roll!: Los Esquizitos
Arte
Por: Joel Rodríguez - 07/20/2026
Por: Joel Rodríguez - 07/20/2026
En tiempos donde la nostalgia suele dominar la conversación alrededor del rock mexicano, Versus: Contrafestival propone mirar hacia otro lado. No hacia el pasado, sino hacia el punto donde distintas generaciones se encuentran para dialogar, cuestionarse y compartir un mismo escenario. Bajo la consigna "Herencia vs. Insolencia", el encuentro celebrará su primera edición el próximo 1 de agosto en el Foro Bizarro de la Ciudad de México (Yucatán 10, colonia Roma), donde Jessy Bulbo se enfrentará a Las Ratas Suicidas, Los Esquizitos se medirán con Vete al Diablo y los legendarios Psicodencia harán lo propio frente a The Bela Lugossips, en una serie de encuentros que reivindican la importancia del relevo generacional y recuerdan que ninguna escena permanece viva mirando únicamente hacia atrás; necesita memoria, pero también renovación.
Con ese espíritu como punto de partida, conversamos con Brisa, baterista de Los Esquizitos, y Benjamín, de Vete al Diablo, dos proyectos separados por varias décadas de trayectoria, pero unidos por una misma manera de entender el punk y el garage como espacios de libertad creativa. A lo largo de la charla reflexionan sobre la vigencia de la escena independiente, los retos que enfrentan las bandas emergentes, el relevo generacional y la importancia de tender puentes entre quienes abrieron el camino y quienes hoy buscan recorrerlo.

-Háblenos de lo que representa un encuentro como versus, para el garage en México, una escena -subterranea- que, sin ánimo de crear polémica, parece carecer cada vez de más espacios.
Benjamín: Creo que este festival representa un gran esfuerzo por reunir a la vieja escuela, bandas que comenzaron a hacer música hace más de 30 años, con las nuevas propuestas. En realidad, son escenas que nunca debieron estar separadas, aunque por distintas razones terminaron aislándose. Versus busca romper esas barreras y recordarnos que, al final, todos formamos parte de una misma escena: la del rock mexicano.
Brisa: Siento que todo está muy disperso ahora. No es queja, las cosas son como son; en una ciudad tan grande hay muchos nichos y todo está demasiado fragmentado. En los ochentas, éramos tan poquitos que, todos nos conocíamos, ibas a los mismos lugares, no importaba si eras electrónico o punk, lo subterráneo estaba unificado. No todos nos amábamos, pero había cierta unión. El que se haga Versus, a mí me parece muy saludable para todas las partes.

Los Esquizitos
-Con tanta trayectoria reunida en este festival, ¿cómo evitan que se perciba como un ejercicio de nostalgia y logran conectar también con nuevas generaciones?
Benjamín: No sabemos si el festival atraerá principalmente a un público nostálgico o a nuevas generaciones, y justamente eso será interesante descubrir. Ojalá sea una mezcla de ambas. Más allá de eso, creo que el verdadero protagonista debe ser la música: el arte no admite comparaciones y el objetivo de Versus no es competir, sino reunir propuestas distintas alrededor de una misma pasión.
Brisa: ¡La esencia del festival es la juventud y el rock and roll! Basta recordar a Rafa Acosta, de Los Locos del Ritmo, quien seguía sobre los escenarios apenas unas semanas antes de fallecer. Estoy convencida de que aquí convivirán nuevas generaciones y público de toda la vida, porque Versus no plantea una competencia entre bandas, sino un encuentro donde lo importante es la música y no demostrar quién es mejor.
-Siguiendo con esa idea, ¿qué creen que puede aprender una banda emergente de una banda con trayectoria y, al mismo tiempo, qué puede aprender una banda consolidada de las nuevas generaciones?
Brisa: No me gusta dar consejos porque cada proyecto tiene su propio camino, pero sí creo que la música exige paciencia, constancia y tiempo; el éxito inmediato es la excepción. También es importante reconocer el talento de las nuevas generaciones: hoy hay músicos con una técnica impresionante, me pasó con Leo Padua de Los Viejos, ya hasta tomé clases con él, y eso, más que intimidar, debe inspirar. Al final, la música no se trata de competir para ver quién toca mejor, sino de seguir aprendiendo y creciendo.
Benja: Más que el resultado, lo importante de este festival es el intercambio entre generaciones y todo lo que cada banda puede aportar. Ver tocar a Los Esquizitos siempre es una experiencia; para mí, son "la mejor y la peor banda del mundo al mismo tiempo", y eso hay que vivirlo. También es enriquecedor conocer cómo trabajan las nuevas propuestas y descubrir las distintas formas en que hoy hacen música.

The Bela Lugossips
-A pesar del cierre de foros y los cambios en la industria, siguen apareciendo nuevas bandas dentro del punk y el garage. ¿Qué creen que mantiene viva la escena de la Ciudad de México y permite ese relevo generacional?
Benjamín: Para sostener un proyecto dentro del garage o el rock en México hacen falta dos cosas: amor por lo que haces y una enorme terquedad. Es una escena que siempre ha remado contra corriente, pero cuando la música se convierte en una necesidad y una forma de vida, simplemente no te imaginas haciendo otra cosa. En mi caso, incluso, la banda ha sido una especie de terapia.
Brisa: El punk y el garage siempre han sido géneros de nicho, incluso dentro del propio rock, y eso nunca ha sido un problema. Lo que sí resulta llamativo es que, desde hace décadas, sean prácticamente las mismas cinco o seis bandas las que encabecen los festivales. Más que una falta de talento, parece reflejar una dinámica de la escena que habría que cuestionar.
-¿Cuál creen que es el principal reto para una banda emergente hoy? ¿Las dificultades siguen siendo las mismas de hace décadas o las redes sociales y la industria han cambiado por completo las reglas del juego?
Benjamín: La industria sigue concentrando la atención en un reducido grupo de headliners, lo que dificulta el relevo generacional. Aunque las redes sociales ofrecen nuevas herramientas, la enorme cantidad de música disponible hace cada vez más difícil destacar. Al final, la única forma de construir un proyecto sólido sigue siendo tocar en vivo, generar comunidad y mantenerse vigente con trabajo constante.
Brisa: Las redes sociales democratizaron la difusión: hoy cualquier banda puede publicar su música en las mismas plataformas que los artistas grandes. Sin embargo, también exigen dedicar más tiempo a crear contenido que a hacer música, por eso los números terminan pesando más que las canciones. Yo creo que, en ese entorno saturado, la autenticidad sigue siendo una de las pocas formas reales de sobresalir.

Psicodencia
-Si el tiempo, el dinero y la realidad no fueran un límite, ¿cómo sería la edición soñada de Versus? ¿Qué bandas o artistas —de cualquier época— les habría gustado reunir en un mismo cartel, ya fuera como influencia o simplemente por el gusto de compartir escenario con ellos?
Brisa: ¡Ya tengo al primer invitado y es mi favorito desde 1985: The Gun Club! Sé que Jeffrey Lee Pierce tenía fama de mamón, pero aun así soy tan fan que hasta traduje su libro por puro gusto. También invitaría a Los Ramones, porque para mí siguen siendo la mejor banda de punk rock de todos los tiempos, le pese a quien le pese. Y, ya de plano soñando en grande, cerraría el cartel con Elvis Presley, los Carpenters o hasta con los Bee Gees. ¡Sería una joya!
Benjamín: Yo pondría a Vete al Diablo compartiendo escenario con Butthole Surfers. También me encantaría tocar con Motörhead, aunque el verdadero reto no sería el concierto, sino aguantarle la peda a Lemmy. Y ya en un escenario completamente imposible, reuniría a The Animals con Eric Burdon.

Vete al Diablo
-Para cerrar, me gustaría pedirles una reflexión muy breve. En un contexto como el actual, ¿qué papel creen que debe desempeñar una banda dentro de la sociedad? ¿Consideran importante asumir una postura frente a los temas políticos y sociales o la música también puede limitarse a ser una expresión artística?
Brisa: En el caso de Los Esquizitos, esa fue una decisión que tomamos desde que nació la banda en 1994, el mismo año del levantamiento zapatista. Aunque seguramente los cuatro compartimos posturas políticas muy claras —y sí, probablemente más cercanas a la izquierda—, decidimos no abordar ese tipo de temas. Hay grupos que lo hacen muy bien y cuya propuesta gira alrededor de ello, pero no todas tienen que cumplir esa función, ni ser como Bruce Springsteen, Bono o Rage Against the Machine, te gusten o no. Nosotros preferimos mantener la política fuera de nuestras canciones.
Benjamín: Yo sí considero que una banda debería tener una postura política. Lo debatible, en todo caso, es si necesita comunicarla o convertirla en parte de su propuesta artística. No creo que necesariamente tenga que formar parte del espectáculo, pero sí pienso que tanto una banda como cualquier individuo deberían tener una postura frente a la realidad que les toca vivir.