Así es Ana Ortiz Haro, la actriz revelación en México que estudió con Al Pacino
Arte
Por: Yael Zárate Quezada - 07/08/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 07/08/2026
Ana Ortiz Haro es la nueva actriz mexicana que empieza a destacar en el panorama internacional. Su carrera combina una formación de élite, personajes de profunda complejidad emocional y proyectos con proyección fuera de México, elementos que la colocan hoy como una de las intérpretes revelación de su generación.
A los cinco años se mudó a Estados Unidos, un cambio que la puso en contacto con dos culturas distintas y que, con el tiempo, definió su sensibilidad artística y su forma de abordar las emociones frente a la cámara.
En la fiebre de la adolescencia –cuando todo adolece y nada trae quietud– los 16 años son oportunidad y Ortiz Haro la aprovechó para ingresar al Young Actors Program del reconocido Lee Strasberg Theatre & Film Institute. Tiempo después volvió a la institución para cursar el Conservatorio profesional, repartido entre Nueva York y Los Ángeles, donde se especializó en Method Acting, la técnica que transformó su manera de construir personajes.
Durante ese periodo tomó clases con figuras de la talla de Al Pacino, Sally Field y Vincent D'Onofrio. Sobre esa etapa formativa, la actriz asegura que actuar dejó de significar para ella la simple representación de emociones, para convertirse en la experiencia de habitarlas desde un lugar genuino.
Su debut en cine ocurrió en Fuego Negro, cinta en la que compartió pantalla con Tenoch Huerta y que marcó el arranque de su trayectoria en la industria. Después llegó Casi el Paraíso, adaptación de la novela de Luis Spota filmada entre México e Italia, proyecto que alcanzó relevancia internacional al ser la película inaugural del Hola Mexico Film Festival en California.
En Nuestros Tiempos, la actriz asumió uno de los papeles más exigentes de su carrera: Rebequita, una mujer marcada por la maternidad, el miedo, el amor y el sacrificio. En televisión también ha construido personajes de fuerte carga psicológica, como Claudia, protagonista de Un Día Para Vivir, atormentada por una presencia sobrenatural, y Nash, en Dra. Lucía, quien enfrenta una crisis de salud inesperada.
Entre la formación rigurosa y los papeles de peso dramático, Ana Ortiz Haro consolida un perfil que la sitúa entre las actrices mexicanas con mayor proyección hacia el cine y la televisión internacionales.