*

«El jardín que soñamos»: Joaquín del Paso llega a la Berlinale con una historia urgente

Arte

Por: Carolina De La Torre - 01/16/2026

La nueva película del cineasta mexicano retrata la migración haitiana y la tala ilegal en México, y tendrá su estreno mundial en el Festival de Berlín

El cine de Joaquín del Paso vuelve a cruzar fronteras. El jardín que soñamos, su tercera película, tendrá su estreno mundial en la 76 edición de la Berlinale, uno de los festivales de cine más relevantes del mundo, que se llevará a cabo del 12 al 22 de febrero en Berlín. No se trata solo de una presencia internacional más para el cine mexicano, sino de una película que pone sobre la mesa dos crisis que atraviesan el presente: la migración forzada y la devastación ambiental.

La historia sigue a una familia haitiana que, en su tránsito por México en busca de una vida más estable, se ve obligada a asentarse en lo profundo del bosque para conseguir trabajo y dinero. Lo que inicia como una solución temporal se convierte en un punto de quiebre: la familia queda atrapada en el entramado de la tala ilegal, una práctica que afecta de manera directa a distintas regiones del país y que rara vez se mira desde quienes la viven desde dentro.

Filmada en la zona boscosa entre el Estado de México y Michoacán, la película hace del paisaje algo más que un fondo. El bosque es un espacio imponente, bello y vulnerable al mismo tiempo. En ese entorno aparece la mariposa monarca, que no funciona como símbolo decorativo, sino como una presencia constante que acompaña a los personajes y dialoga con la fragilidad de sus vidas y con la amenaza que pesa sobre el territorio.

La cinta es protagonizada por Nehemie Bastien, cantante y actriz haitiana que interpreta a Esther, una joven madre que migra junto a sus dos hijas, Flor y Aisha, con la esperanza de construir un hogar. En el camino conoce a Junior, interpretado por Faustin Pierre, también actor haitiano. Ambos son reclutados para trabajar con talamontes en el bosque, una experiencia que marcará de forma definitiva su relación, su futuro y su manera de entender la supervivencia.

El jardín que soñamos es además la primera película filmada en criollo haitiano y español, una decisión que refuerza la autenticidad de la historia y evita traducir o suavizar la experiencia migrante. Detrás de cámara, Joaquín del Paso se rodea de un equipo de alto nivel: la fotografía corre a cargo del cinefotógrafo turco Gökhan Tiryaki, reconocido por su trabajo en “Winter Sleep”, ganadora de la Palma de Oro en Cannes; la música incluye composiciones de Rogelio Sosa, referente de la experimentación electroacústica en México, junto a Kyle Dixon y Michael Stein, conocidos por crear la atmósfera sonora de Stranger Things.

La película será distribuida en México por Pimienta Films, la casa productora fundada por Nicolás Celis, productor de “Roma”. Sobre el proyecto, Celis destacó la relevancia de Del Paso dentro del cine contemporáneo mexicano y la necesidad de apostar por historias que no solo proponen nuevas miradas, sino que permanecen en el espectador más allá de la proyección.

Para Joaquín del Paso, esta película nace de preocupaciones muy concretas. El director y guionista ha señalado que en El jardín que soñamos convergen dos realidades que lo atraviesan de manera personal y política: la crisis humanitaria de la migración y la emergencia ecológica que viven los bosques en México. La historia, explica, busca hablar de resistencia, dignidad y del esfuerzo de una familia por mantenerse unida en un entorno marcado por la impunidad y la violencia estructural.

El cineasta considera este largometraje como el más sólido de su filmografía hasta ahora, tanto en lo visual como en lo emocional. Su llegada a la Berlinale no solo confirma la madurez de su propuesta, sino que coloca en un escenario internacional una historia que suele quedar fuera del encuadre: la de la comunidad haitiana en México y su lucha cotidiana por existir, trabajar y no desaparecer.

Con El jardín que soñamos, Joaquín del Paso no ofrece respuestas fáciles ni discursos cerrados. La película invita a mirar de frente una realidad compleja y a reconocer que, en medio de la devastación, todavía hay vínculos, afectos y una resistencia silenciosa que se niega a desaparecer.


También en Pijama Surf: MUBI estrena Asian Avant-Garde, una colección que reúne lo más radical del cine asiático


Imagen de portada: El jardín que soñamos, Joaquín Del Paso (2026)