China podría haber alcanzado su pico de emisiones de CO2 antes de 2030
Ecosistemas
Por: Yael Zárate Quezada - 11/11/2025
Por: Yael Zárate Quezada - 11/11/2025
Las emisiones de dióxido de carbono en China se han mantenido estables o incluso han disminuido durante los últimos 18 meses, según un análisis citado por The Guardian. El hallazgo sugiere que el país asiático, considerado el mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta, podría haber alcanzado su punto máximo de emisiones antes de lo esperado.
De acuerdo con el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA), las emisiones del tercer trimestre de 2025 no mostraron variaciones en comparación con el año anterior. Este resultado se atribuye principalmente al acelerado crecimiento de la energía solar y eólica, que aumentaron un 46 % y un 11 %, respectivamente. Estos avances permitieron estabilizar las emisiones del sector energético, incluso frente a una mayor demanda de electricidad.
Además del impulso en energías renovables, sectores como el del cemento, el acero y los viajes redujeron su huella de carbono, lo que contribuyó a mantener la tendencia. Sin embargo, el análisis también advierte que otras áreas de la economía china, especialmente la producción de plásticos y productos químicos, mostraron incrementos del 10 %, lo que podría poner en riesgo la continuidad de la desaceleración en emisiones.
Los objetivos climáticos de China contemplan alcanzar el pico máximo de emisiones para 2030 y lograr la neutralidad de carbono en 2060. En septiembre, el gobierno anunció nuevas metas para reducir entre un 7 % y un 10 % sus emisiones totales de gases de efecto invernadero para 2035. No obstante, especialistas consideran que esos compromisos son insuficientes frente a la magnitud de la crisis climática global.
Pese a ello, el país mantiene una reputación de cumplir más de lo que promete. Así lo señaló Li Shuo, director del Centro Climático de China en el Instituto de Políticas de la Sociedad Asiática, quien destacó que los recientes objetivos deben interpretarse como una base y no como un límite.
Actualmente, China enfrenta el desafío de no haber alcanzado su meta de reducción en la intensidad de carbono —es decir, las emisiones de CO2 por unidad del PIB— entre 2020 y 2025. Para lograr su objetivo de disminuir esta intensidad en un 65 % hacia 2030, el país deberá realizar recortes más drásticos en los próximos años.
Con la mirada puesta en el decimoquinto plan quinquenal, que definirá las prioridades del periodo 2026-2030, se espera que la transición hacia sistemas energéticos de baja emisión se consolide como un eje central.
Aunque el documento final aún no se publica, las señales del gobierno chino apuntan hacia una transformación más profunda de su modelo energético.