*

El ícono del heavy metal falleció rodeado de su familia; su legado marcó la historia del rock con Black Sabbath y una carrera solista de más de cinco décadas.

Este martes 22 de julio murió Ozzy Osbourne a los 76 años, según confirmó su familia al Daily Mirror. El ícono del heavy metal y líder de Black Sabbath falleció “rodeado de amor”, de acuerdo con el comunicado oficial.

Su despedida no fue sorpresiva. Hace unas semanas, Ozzy ofreció su último concierto, sentado en un trono decorado con figuras sombrías, como si supiera que esa sería la última vez que estaría frente al público.

De Birmingham al rock

John Michael Osbourne nació en 1948 en una familia trabajadora en Aston, Birmingham. Tuvo dislexia, problemas escolares y varios encuentros con la ley. Abandonó la escuela y estuvo preso por robo, pero encontró en la música una salida. A los 14 años, escuchar a The Beatles lo cambió todo.

Tras varios intentos fallidos con otras bandas, en 1969 fundó Black Sabbath junto a Geezer Butler, Tony Iommi y Bill Ward. Con ellos grabó algunos de los discos más importantes del metal: Black Sabbath, Paranoid, Master of Reality, entre otros. Su estilo oscuro, su voz inconfundible y su presencia escénica lo convirtieron en una figura clave del rock duro.

Adicciones, expulsión y renacimiento

Su carrera estuvo marcada por el abuso de drogas y alcohol. En 1979 fue expulsado de Black Sabbath. Pero no se quedó ahí. Sharon Arden, quien más tarde se convertiría en su esposa, lo ayudó a reconstruir su carrera. Como solista lanzó álbumes fundamentales como Blizzard of Ozz, y fundó el festival Ozzfest, que impulsó a decenas de bandas emergentes.

En total, Ozzy vendió más de 100 millones de discos entre su etapa con Sabbath y su carrera como solista. Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y otra en Birmingham.

Estado de salud

En los últimos años su estado físico fue deteriorándose. En 2003 sufrió un accidente en cuatriciclo. En 2019 se le diagnosticó Parkinson tipo 2, además de enfisema pulmonar. En 2022 contrajo Covid-19, lo que agravó su salud.

El pasado junio, Ozzy dio lo que sería su última presentación. No caminó por el escenario. Cantó sentado, con esfuerzo pero con la fuerza que lo caracterizaba. No necesitaba más.

Un legado imposible de borrar

Ozzy Osbourne fue mucho más que un “Príncipe de las Tinieblas”. Fue uno de los pilares de un género que cambió la historia de la música. Un símbolo de resistencia, escándalo, transformación y pasión. Su figura, su música y su forma de romper las reglas seguirán siendo referencia para generaciones enteras.


También en Pijama Surf: Que Ozzy Osbourne haya resistido 40 años de drogas, sexo y alcohol tiene una explicación genética


Imagen de portada: Pitchfork