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Este es el país donde las personas tienen más orgasmos, según sondeo

Buena Vida

Por: pijamasurf - 10/11/2017

La vida es buena en este país: una gran economía, paisajes increíbles y orgasmos

En la actualidad, es reconocido mundialmente que tener orgasmos es algo que puede ser muy bueno para la salud en diversos aspectos. Aunque en algunos casos la sociedad moderna exagera la importancia de tener orgasmos, no hay duda de que para muchas personas son parte importante de una vida placentera y relativamente libre de estrés.

Existe lo que se conoce como una brecha de orgasmos entre hombres y mujeres, cuando el sexo es dominado por la penetración. Y por ello, en los últimos años hemos visto el surgimiento de una cultura consciente de la importancia de la estimulación del clítoris, algo de lo cual probablemente son especialmente conscientes en Noruega, si seguimos un reciente sondeo que indagó la frecuencia de orgasmos de 21 países. En teoría, parece que ser noruego es tener suerte: una gran economía, paisajes increíbles como fiordos y auroras boreales, salmón y aceite de oliva todo el día y alta frecuencia orgásmica. Y un país altamente civilizado, con altos índices de igualdad, donde se ha desarrollado un fuerte movimiento feminista (junto con Suecia), lo cual quizás tenga que ver con la frecuencia de los orgasmos.

Según el sitio Volonte, el blog de una marca de juguetes sexuales, este sondeo realizado en el Día Mundial del Orgasmo arrojó que el 35% de los noruegos tiene un orgasmo o más diario. Australia, Suecia y Gran Bretaña son otros de los países que reportan alta frecuencia de orgasmos. En el último lugar de los encuestados está, extrañamente, Alemania. En promedio, en el mundo se tienen de dos a tres orgasmos a la semana. 

El sitio también midió la intensidad de orgasmos reportada, siendo Chile, Italia y España los países donde las personas señalan tener orgasmos más intensos. Los brasileños son los que reportan hacer más ruido durante el sexo.

No hay que tomar demasiado en serio este tipo de sondeos, pero al menos la frecuencia de orgasmos podría ser un indicador que sirva para entender qué países tienen mejor sexo, y no sólo cuáles tienen más sexo (que es lo que las marcas de condones y juguetes sexuales suelen medir).

8 actividades terapéuticas que te ayudarán a resetear la mente y curar un trauma

Buena Vida

Por: María José CA - 10/11/2017

El cerebro es una especie de bola de plastilina a la que se le metió un dedo, afectó su estructura en la globalidad y es gracias a la neuroplasticidad que se puede volver a una estructura ideal

Se ha comprobado que el trauma agudo o crónico, por un evento único o abusos constantes en un largo período, tiene graves consecuencias a nivel emocional, psicológico, social, conductual y fisiológico. Entre ellas se encuentra el impacto incluso físico que se produce en el cerebro del individuo afectado, principalmente mediante las fluctuaciones de los neurotransmisores, la profundidad en las hendiduras de la corteza, el tipo y la frecuencia de conexiones neurológicas, entre otras. Es decir, cuando una persona experimenta un trauma su cerebro cambia su manera de percibir, decodificar, codificar y accionar en su día a día, lo cual a su vez afecta en la manera de relacionarse con otras personas, en su desempeño tanto laboral como académico, en su autoconcepto y autoestima, higiene y autocuidado, y en la incidencia de numerosas enfermedades tanto físicas como emocionales –como ansiedad, depresión, enfermedades gastrointestinales, endócrinas, sexuales o inmunológicas.

De acuerdo con el especialista en salud mental Israel Castillo, frente a un trauma, el cerebro es una especie de bola de plastilina a la que se le metió un dedo y afectó su estructura en la globalidad. Es gracias a la neuroplasticidad que se puede volver a una estructura ideal, dando como resultado regresar a ser uno mismo, a un autodescubrimiento puro que conlleva la plenitud y resiliencia. Curar un trauma psicológico es realmente un proceso artístico, el cual requiere realizarse idealmente acompañado por un especialista en trauma y salud psicológica y mediante una serie de ejercicios que te compartimos a continuación:

– Hacer piso

Durante las crisis de ansiedad y depresión, descalzarse y tocar el piso con los pies es un buen ejercicio para aclarar la mente. El objetivo es lograr atraer la mente hacia la manera en que se sienten los pies, los dedos de los pies, al tocar la textura de los objetos y la gravedad del cuerpo. Incluso poder nombrar los detalles que se tocan, ver, escuchar, oler y saborear.

– Identificar las sensaciones corporales

Centrar la atención en las sensaciones corporales y monitorearlas durante un lapso permite liberar a la mente de las creencias y pensamientos irracionales, así como crear una unión entre mente y cuerpo para regular los síntomas derivados de los mismos. Se trata de volver a estar en el aquí y el ahora.

– Desmenuzar las emociones

Esto quiere decir que una vez que se identifican las sensaciones corporales y las emociones asociadas a las mismas, se puede regular lo que se siente para tomar conciencia de que eso no está sucediendo en ese momento ni en ese lugar.

– Desarrollar un lugar seguro

Se trata de crear un lugar seguro en la mente, un espacio que nos haga sentir calma, confort y seguridad –sobre todo, lo último– en la vida. Imaginar que se está en ese lugar brindará un sentido de tranquilidad y dominio de uno mismo sobre las emociones o los miedos que puedan surgir en el momento.

– Realizar contacto físico con uno mismo

Abrazarse o darse un ligero masaje o caricia reducirá la tensión, incomodidad o las emociones negativas que se estén experimentando en ese momento. Es indispensable tomar toda conciencia de ese abrazo.

– Contar con una red de apoyo

Es decir, generar vínculos sociales (familiares, amistades o de pareja), pues construyen conexión como la base de una necesidad humana. Socializar y participar en una comunidad es un ejercicio recomendable para desarrollar resiliencia.

– Autoaceptación

Elaborar la aceptación de lo que “se tuvo que haber hecho” en el evento del trauma se refiere a recordar que en ese momento no se pudo hacer otra cosa más que lo que sucedió. Confiar en que el cuerpo es sabio y si se accionó de una manera fue porque era lo mejor para nuestra supervivencia. Aun si se trata de una catástrofe, un asalto o abuso.

– Empatía con uno mismo

Practicar la gentileza y cariño con uno mismo es una de las prácticas indispensables para la resiliencia.

 

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