*

X

Gurú de la India explica por qué fumar marihuana te hace menos capaz de lidiar con problemas

Salud

Por: pijamasurf - 09/01/2017

Sadhguru habla sobre las contrariedades y los engaños de fumar marihuana

Sadhguru es uno de los maestros espirituales más populares de la India. Durante una reciente sesión de preguntas y respuestas habló sobre los efectos de la marihuana y sobre por qué en general no es muy recomendable fumar esta planta de manera recreativa. Hay que mencionar que en la India algunos devotos de Shiva fuman esta planta de manera devocional, pero esto es muy distinto a la forma en la que se consume mundialmente. Asimismo, cabe mencionar que la marihuana es quizás una de las plantas medicinales más poderosas y con mayor cantidad de aplicaciones en una incipiente medicina psicodélica o psicoactiva. Tal vez este sea el verdadero sentido de esta planta, como medicina legal y no como pasatiempo.

Sadhguru considera que la gente busca drogas psicodélicas dentro de una "cacería de experiencias", para darle cierta intensidad a la vida, pero a mediano y largo plazo el efecto es el contrario y hace a la experiencia cotidiana más opaca; en un principio se fuma para hacer las cosas más interesantes y divertidas, pero esto hace que la mente se vuelva más aburrida y menos capaz de excitarse. Al mismo tiempo, hace que uno se vuelva más incapaz de lidiar con las experiencias; da la impresión de crear una mente meditativa, pero esto es un engaño, dice Sadhguru. "La diferencia entre la meditación y la marihuana es que la la meditación afecta el sistema de una manera que la marihuana no, la meditación te habilita", da una paz para hacer las cosas; la marihuana sólo crea un aletargamiento del sistema, no una verdadera paz.

El problema de esto es que cuando realmente se enfrenta a algo difícil e importante, algo fuera de lo común, la persona que fuma constantemente será menos apta para lidiar con estos problemas. Quienes fuman marihuana creen que se están rebelando contra la sociedad conservadora, pero esto es sólo una reacción que cae en otra forma de inconsciencia y reactividad, opina Sadhguru. "¿Qué pasaría si todo el mundo fumara? El sueño de aquellos que fuman marihuana es que el mundo sería pacífico si todos fumaran. Pero esto es poco probable, ¿qué sucedería si las personas que fuman marihuana todo el día hicieran tu coche?". En este sentido, fumar marihuana no es verdaderamente rebelde o contestatario; es algo un poco egoísta y poco involucrado con la realidad.

Sadhguru sugiere que es posible encontrar un estado de embriaguez o éxtasis interno que sea completamente funcional, el cual se produce de manera natural meditando y realizando sadhana. Al final, Sadhguru parece decir que no pasa nada realmente si uno fuma un poco, pero que hay mejores formas de encontrar esa intensidad de la vida, ese zumbido existencial.

La inteligencia emocional puede ser un síntoma de psicopatía

Salud

Por: PijamaSurf - 09/01/2017

De acuerdo con Adam Grant, escritor para el periódico The Atlantic, la Inteligencia emocional posee un lado oscuro: la facilidad de manipular a la gente

Cuando en 1990 los psicólogos Peter Salovey de la Universidad de Yale y John Mayer de la Universidad de New Hampshire introdujeron el concepto de inteligencia emocional (IE), que en 1995 fue popularizado por Daniel Goleman, se trataba de un grupo de herramientas cognitivas y conductuales para apreciar y expresar de manera adecuada las emociones propias y las de otros. Con el paso del tiempo, la IE evolucionó en:

la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de preservar el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y la capacidad de empatizar y confiar en los demás.

Es decir, tanto la capacidad de formar un modelo realista y preciso de uno mismo para tener acceso a los sentimientos propios y usarlos como modelo de conducta (inteligencia intrapersonal), como la capacidad de comprender a los demás (sus motivaciones, operaciones, relaciones) al reconocer sus reacciones ante el humor, temperamento y emociones (inteligencia interpersonal).

Fue de esta manera que la IE se convirtió de pronto en un sinónimo de la madurez emocional, en un estado sentimental ideal para enfrentar cualquier situación crítica de la vida cotidiana, por lo que se popularizó la idea de que la persona que poseyera esta inteligencia tendría las habilidades para “reconocer el poder de las emociones”, convertirse en “uno de los líderes con mayor influencia” y ser capaz de “solucionar gran parte de los problemas sociales”. En consecuencia se proyectó todo un sistema educativo en escuelas de negocios, medicina y nivel media superior, integrando elementos básicos de la IE. Sin embargo, ¿un alto coeficiente en este tipo de inteligencia reduce la psicopatía y mala intencionalidad en las personas?

De acuerdo con Adam Grant, escritor para el periódico The Atlantic, la Inteligencia emocional posee un lado oscuro: la facilidad de manipular a la gente. Para él:

cuando se es bueno controlando las emociones propias, se pueden disfrazar las emociones verdaderas. Cuando se conocen las emociones de los otros, se pueden manejar al antojo de uno y motivarlos a actuar en contra de sus propios y mejores intereses.

Con el fin de justificar esta hipótesis, Grant retoma una serie de estudios realizados por diversos investigadores:

Primero recupera la investigación del profesor Jochen Menges de la Universidad de Cambridge, quien llegó a la conclusión de que después de que un líder diera un discurso inspirador cargado de emoción la audiencia no solía recordar el contenido del mensaje, pero lo consideraba como el más memorable entre cualquier discurso anteriormente escuchado. Este fenómeno, explica Menges, sucedió durante los efusivos discursos de Hitler, quien generaba un impacto mediante su habilidad de expresar sus emociones de manera estratégica –“abriéndose de corazón”– logrando que sus seguidores “dejaran de pensar críticamente y sólo se emocionaran”. Con esto se quiere decir que hay personas, en especial muchos líderes, que saben dominar las emociones que pueden “robar” la capacidad de razonar de otros.

Continúa con la investigación del psicólogo canadiense de la Universidad de Toronto, Stéphane Côté, en donde empleados de la universidad rellenaron un test acerca de tendencias maquiavélicas y otro sobre el conocimiento de estrategias efectivas para regular las emociones. Ahí se demostró que mientras mayor sea el conocimiento sobre la regulación de emociones, eran más proclives a realizar conductas de desprecio y abuso hacia sus compañeros con el único fin de sacar provecho personal. Es decir, que usan sus habilidades emocionales para manipular a otros.

Como tercera data científica, Grant retoma el estudio realizado por el profesor Martin Kilduff del University College de Londres, expresando que la inteligencia emocional ayuda a las personas a disfrazar sus propias emociones para expresar otras para beneficios personales. En palabras del equipo de Kilduff:

Las personas con inteligencia emocional estructuran intencionalmente sus emociones para fabricar impresiones favorables de ellos mismos. Este disfraz estratégico de las emociones propias y la manipulación de las emociones de otras personas para fines estratégicas son conductas que no se evidencian tan sólo en las obras de Shakespeare, sino también en oficinas y pasillos en donde el poder y la influencia son primordiales.

Es una realidad que sucede en espacios familiares, escolares, laborales o amorosos. Las personas con inteligencia emocional sin filtros de empatía ni responsabilidad social tienden a llevar al límite a los otros para conseguir fines personales, resultando en ocasiones en manipulación, abuso psicológico, mobbing, bullying, humillaciones, entre otros. Incluso hay quienes definen estos síntomas como narcisismo maligno o psicopatía, trastornos de personalidad que, de acuerdo con los psicólogos Dana Joseph de la Universidad de Central Florida y Daniel Newman de la Universidad de Illinois, pertenecen a individuos que tienden a elegir carreras como ventas, agentes del Estado, representativos de call centers y consejeros, entre otros.