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Timidez botánica: el singular fenómeno por el que las copas de los árboles nunca se tocan (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/15/2017

Un maravilloso ejemplo de equilibrio y sabiduría natural ocurre en las copas de ciertas especies de árboles

Quizá algún día, paseando por algún bosque o algún jardín, miraste hacia el cielo y te encontraste con un panorama muy especial: ahí arriba, las ramas y las hojas de los árboles habían crecido pero sin cubrirlo todo, como si se tratase de un techo fragmentado, con la luz colándose entre esas grietas como dejadas al azar, o con cierto propósito secreto, apenas intuido.

Por muchos años, científicos de diversas disciplinas se han preguntado por las razones de este fenómeno conocido como “timidez entre árboles” (designación no exenta de poesía, vale la pena señalar). Por algún motivo, en ciertas especies de árboles las copas crecen sin nunca tocarse, con lo cual se forma un dosel con brechas. Se sabe que esta timidez ocurre entre los eucaliptos, la conífera Pícea de Sitka (natural de Sitka, Alaska) y el alerce del Japón, entre otras especies, tanto entre sí como en combinación con otros árboles.

Al menos desde principios del siglo XX, se ha intentado explicar esta situación. Se ha dicho, por ejemplo, que esas grietas son el resultado de una “poda recíproca” entre los arboles, particularmente en zonas de vientos fuertes; también se cree que las grietas entre las copas permiten el paso de luz necesaria para otras plantas que crecen al pie de los árboles. Hasta ahora, la explicación más convincente es que las fragmentaciones en el dosel natural que forman las copas previenen la proliferación de ciertas especies de insectos nocivas para los árboles.

Sea como fuere, estéticamente se trata de un fenómeno muy admirable, sobre todo tomando en cuenta que su formación es del todo natural, o como si existiese una dirección artística en la improbabilidad propia de la creación del mundo.

Comienzan con una formación de instrumentos como si fueran tambores o una batería, con el objetivo de mostrar fuerza e inteligencia

Los ilustradores de The Square Comics publicaron una imagen acerca de cómo varias especies realizan sus rituales de cortejo hacia las hembras. En ella se ve cómo la paloma macho se acerca a la hembra para mostrar una danza que practican durante años; al pingüino macho entregando a la hembra el guijarro más suave, que lleva meses buscando; al pez globo macho realizando un diseño intrincado para mostrar su amor a la hembra; y finalmente, al hombre mandando la fotografía de su pene (sin ser solicitada) a una mujer, vía mensaje.

Este podría ser un resumen preciso de la diversidad de métodos de cortejo en numerosas especies de la biodiversidad. Existe una larga lista de prácticas seductoras que aún quedan por descubrir, y un ejemplo de ello son las aves cacatúas de Palma, al norte de Australia, las cuales utilizan la música como herramienta seductora.

De acuerdo con el reciente descubrimiento de Robert Heinsohn, profesor de biología evolutiva de la conservación en la Universidad Nacional Australian Nationala, las cacatúas de Palma usan un instrumento musical con el que crean ritmos y tempos similares a los que un humano haría.

Comienzan con una formación de instrumentos como si fueran tambores o una batería, con el objetivo de mostrar fuerza e inteligencia. En ocasiones, mientras la hembra está observando, el macho rompe ostentosamente una abultada rama de un árbol, ajustándola al tamaño de un lápiz. Incluso son capaces de desarrollar una composición musical mientras golpean la rama contra el árbol y sueltan silbidos u otros sonidos de un impresionante repertorio de 20 sílabas. Conforme incrementa su excitación, las plumas a la altura de su pecho se erigen, sus alas se extienden e inicia una danza de piruetas y saltos.

El doctor Heinsohn logró recolectar en los últimos 7 años una serie de videos y grabaciones de 18 cacatúas macho que se encuentran en la península del Cabo York de Australia, en donde las aves se consideran valiosas para la minería de aluminio, si bien Heinsohn explica que las cacatúas de Palma son especies muy tímidas, lo que hace muy difícil la posibilidad de estudiar sus procesos de cortejo. Por eso, haber conseguido 131 secuencias de drumm es una joya invaluable que permite analizar ritmos precisos, consistentes y bellos.

El siguiente video es un ejemplo del creativo método de cortejo de esta especie australiana: