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La hora del día y el número de veces a la semana para que el ejercicio beneficie a tu mente

Salud

Por: pijamasurf - 07/10/2017

Neurocientífica explica la mejor forma de hacer ejercicio físico.

En las últimas décadas la ciencia ha notado que el ejercicio (entre sus múltiples beneficios) es especialmente benéfico para la cognición, esto es, para mejorar la memoria y la capacidad de aprendizaje del cerebro. En general toda salud cerebral pasa por al menos un poco de ejercicio, y esto es clave para prevenir enfermedades neurodegenerativas, las cuales abundan en nuestra época cada vez más sedentaria.

La profesora del Center for Neural Science de la Universidad de nueva York y autora del libro Healthy Brain, Happy Life, Wendy Suzuki, explica en este video cuál es la mejor manera de ejercitarse para mejorar la función del cerebro.

Suzuki señala que para tener beneficios lo mínimo que se recomienda es realizar actividad aeróbica, que incrementa el ritmo cardíaco, como puede ser caminar o correr unas tres o cuatro veces a la semana. Una persona que ya tiene cierta actividad física quizás necesite hacer más para notar los cambios. Uno de los beneficios de esto es que mejora el estado de ánimo. 

Para optimizar la función cognitiva se recomienda hacer ejercicio en la mañana como primera actividad, esto debido a que el ejercicio incrementa la secreción de neurotransmisores y factores de crecimiento, y al hacerlo en la mañana ello ocurre antes de que necesites usar tu cerebro para aprender y recordar. De alguna manera, el ejercicio es como un desayuno para el cerebro. Es más benéfico, también, ya que al hacer ejercicio en la mañana nos preparamos para el día, mientras que en la noche generalmente ya no tendremos que usar tanto nuestro cerebro para labores que consideramos importantes.

En términos solamente psicológicos, hacer ejercicio en la mañana tiene asimismo beneficios pues brinda una actitud positiva para enfrentar el día; el solo hecho de levantarse temprano para hacer ejercicio ya es un logro que nos da un sentido de satisfacción que puede traducirse a otras actividades.

Si tomas demasiado alcohol hay un dolor que no has sanado, según expertos

Salud

Por: Pijama Surf - 07/10/2017

La ingesta de alcohol está culturalmente aceptada; su consumo excesivo, sin embargo, es síntoma de una enfermedad más profunda

Como sabemos, legalidad no es lo mismo que justicia, y no todos los tiempos hacen justicia a los asuntos del hombre. Hoy existen aún muchos tabúes sobre las drogas prohibidas, como la marihuana, pero también convivimos con drogas legalmente permitidas y que van acabando, literalmente, con nuestra esencia.

La raíz etimológica de la palabra alcohol viene del árabe al-kuhl y significa "devorador del espíritu", y también de al-ġawl, que significa "espíritu" o "demonio". Actualmente, el consumo de alcohol está estrechamente ligado a la enfermedad del siglo: la depresión.

Pero, ¿qué es lo que hace que el alcohol sea tan dañino? Según palabras de expertos, el hecho de que, como cualquier adicción, se usa para tapar un vacío, en este caso, el dolor (sólo que de una manera socialmente aceptada).

De acuerdo con Gabor Maté, uno de los eruditos en el mundo en materia de adicciones, en una entrevista para Waking Times, el alto consumo de alcohol está ligado generalmente a una experiencia de dolor en el pasado. Si estás tomando demasiado, más allá del alcoholismo, lo que tienes qué encontrar es qué es lo que te está causando dolor para hacerlo consciente y tratarlo:

Es una historia arquetípica. Generalmente eres herido cuando eres un niño, y luego tienes que compensarlo. Así que lo compensas de dos maneras. Una es alcanzando el “éxito”… pero cuando a pesar de todos tus esfuerzos para alcanzar tu éxito, y de tu habilidad para impresionar a las personas, el persistente dolor sigue apareciendo, entonces usas algo para mitigar ese dolor. ¿Y, qué dices de alguien que toma mucho? Hay una vieja expresión, cuando alguien ha bebido demasiado “no está sintiendo dolor”.

El alcoholismo (y cualquier adicción), así, habla de una especie de trauma que hay que sanar; la clave está en ahondar en tu pasado de la mano de un profesional: todos guardamos heridas, pero algunas son más profundas y su tratamiento es más complicado.