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Estas son las 10 canciones más depresivas de Radiohead según la ciencia (PLAYLIST)

Arte

Por: pijamaSurf - 06/22/2017

La cumbre del nuevo existencialismo llegó con Radiohead y los millones de personas que encontraron en esta banda un embajador emocional

Radiohead, con sus ambientes de profunda melancolía existencial, arropó el sentir de más de una generación. Fue como si Yorke y compañía simplemente hubiesen encontrado el vehículo perfecto para canalizar un sentimiento colectivo –tal como en su época lo hizo Nirvana, y muchas otras bandas en distintos momentos de la historia.

Para muchos de nosotros, que oscilamos entre los 20 y los 40 años, la música de Radiohead ha acompañado algunos de los momentos más tristes o emocionales de nuestro camino. Así que si tuviéramos que decidir cuál de todas sus canciones es la más triste, seguramente la elegiríamos de acuerdo con nuestra experiencia subjetiva. En cambio, Charlie Thompson, especialista en análisis de data y fan de Radiohead, se abocó no solo a navegar la tristeza que empapa la obra de esta banda de Oxfordshire, sino a jerarquizarla o, en sus palabras, "cuantificar esa tristeza, y concluyendo mediante un ejercicio de data, cuál es su canción más deprimente".

Para lograr esta jerarquización, Thompson creó su "gloom index" (índice depresivo), mediante la siguiente fórmula que combina la tendencia depresiva, desde una perspectiva musical, con la densidad lírica de términos que evocan sentimientos tristes en la letra:

   

Después del ejercicio, las 10 canciones de Radiohead más deprimentes quedaron reunidas en la siguiente playlist:

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Por: pijamasurf - 06/22/2017

La canción de David Bowie (y luego de Nirvana) cobra otra dimensión bajo la interpretación de Luna Lee

Parecía que "The Man Who Sold the World" ya había dado todo lo que tenía que dar. Es sin duda una de las canciones más populares de las últimas décadas, compuesta por David Bowie en 1970 (fue su primera composición) y luego recreada en una famosa versión unplugged por Nirvana. Pero ahora Luna Lee ha añadido otra dimensión a este clásico contemporáneo, interpretándolo en un gayageum, un instrumento coreano de cuerdas que data del siglo VI. Oriente se encuentra con Occidente, en una rara pero afortunada mezcla.

Y, por si extrañas las vocales, aquí Luna demuestra que lo puede hacer todo, dando un toque dulce aunque un poco perturbador (preferimos la versión acústica, pero no está mal).