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Facebook y Google se están convirtiendo en los dos grandes imperios globales y, de paso, acabando con el periodismo tradicional en buena parte del orbe

El poderío de Google y Facebook sigue creciendo, al tiempo que los medios de comunicación que no son también específicamente compañías de tecnología están sufriendo estragos.

El sitio Poynter reporta que esta semana, la compañía Time Inc. anunció que despediría a 300 personas para intentar volverse más eficiente. También esta semana el Huffington Post indicó que despediría a 39 miembros de su staff, y Verizon, la compañía a la que le pertenece este medio de noticias, adquirirá Yahoo. Asimismo, el popular sitio de noticias Vocativ señaló que se desharía de todo su staff editorial, en una decisión estratégica para centrarse solamente en producción de video. Hace 2 semanas el New York Times anunció que reduciría su equipo editorial, también para enfocarse en contenido visual. Se podrían citar otros casos, como por ejemplo The Guardian, que en los últimos meses ha pedido donaciones a sus usuarios.

El tema tiene que ver con que estos medios viven de la publicidad digital. Pero Facebook y Google, que controlan en gran medida la popularidad de todos los medios digitales al dirigir el tráfico, poseen también la gran mayoría del pastel de la publicidad. Diversos reportes del primer cuarto de año muestran que Facebook y Google se llevan el 71% del dinero que se gasta en publicidad en línea y todas las demás compañías el 29%. En el 2015 era sólo el 64%, así que hay una marcada tendencia hacia el duopolio. Evidentemente, como ha quedado claro con cosas como la llamada cámara de ecos y la burbuja de filtros que fue observada en las pasadas elecciones de Estados Unidos, tal desequilibrio de poder es peligroso y afecta a los estratos políticos y sociales.

Esto además tiene el efecto de reducir dramáticamente la calidad de la información que se genera en los diarios, ya que cada vez más personas producen contenido gratis y el contenido viral es el que predomina, por lo cual hay pocos incentivos para invertir en contenido de calidad. Sin duda, este puede ser uno de los grandes problemas que enfrentemos como sociedad en el futuro. Cuando los medios de información son ante todo compañías de tecnología, tenemos que confiar en la curaduría de los algoritmos y en su capacidad de entregarnos lo relevante. en tanto que estos algoritmos están programados fundamentalmente para incrementar las ganancias de dichas compañías, nos enfrentamos a la total deshumanización de las noticias. 

Por todo esto y por el hecho de que sus algoritmos son secretos y existen en una laguna legal en la cual no tienen que rendir cuentas, las académicas Ellen P. Goodman y Julia Powles llamaron a Google y a Facebook "los imperios más poderosos y furtivos que han existido en la historia de la humanidad" en este artículo de The Guardian (uno de esos artículos que quizás ya no veamos en los siguientes años). Estas profesoras universitarias hacen una interesante analogía: Facebook y Google no pueden realmente definirse: son plataformas, son medios, son redes sociales, son buscadores, etc... Lo que sí podemos decir es que nosotros somos el media, el contenido dentro de estos gigantes, los usuarios somos también sus productos y esto es algo único en la historia.

¿Has notado que Chrome consume grandes cantidades de recursos de tu computadora?

El mundo de los navegadores en los últimos años ha empezado a ser dominado por Chrome; de nuevo Google devora el pastel. La idea que se tiene es que Chrome es el navegador más ligero, rápido y tiene la ventaja de tener add-ons o extensiones. Esto es en gran medida una ilusión, como han descubierto los redactores de Digg y de Motherboard (y como ha notado cualquiera que utilice Chrome de manera saturada, abriendo múltiples ventanas al mismo tiempo).

Chrome tiene un gran problema, que puede constatarse fácilmente checando en la parte de tu computadora que monitorea la actividad o el consumo de RAM de los programas que tienes corriendo. A grandes rasgos, en el caso de personas que gustan de mantener todo abierto, Chrome alenta y llega a dejar pasmada tu computadora, a veces usando varios GB de RAM.

Esto mismo no ocurre con Opera. Opera es un navegado que se puede usar con Windows, macOS y también con Linux. De hecho, a Opera le debemos modalidades como el speed dial, el bloqueador de pop-ups, la navegación privada y muchas otras innovaciones adoptadas luego por otros buscadores. Opera, según comparten Motherboard y Digg, soporta una navegación sin consumir tanto RAM. Opera permite también extensiones y corre sin problemas video, plugins y demás scripts. De hecho es casi lo mismo que Chrome, sólo que sin consumir tantos recursos e idiotizar a tu computadora. Estos son los beneficios de la inteligencia colectiva.

Existe otra razón para hacer el cambio a Opera. Google es seguramente una corporación más poderosa que la mayoría de los países del mundo y tiene una cantidad de datos que lo están acercando a una especie de singularidad. La concentración de poder no es algo bueno en un mundo en el cual la élite no tiene mucha ética que digamos (aunque el slogan de Google es "Don't be evil"). Al bajarle a tu uso de plataformas de Google dejas de alimentar a la Matrix, aunque sea mínimamente.