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6 consejos para dejar de revisar compulsivamente tu smartphone

Salud

Por: Pijama Surf - 06/13/2017

Pasamos 90% más tiempo en el celular que en la era presmartphone; aquí unos hacks para disminuir esto y volver a la vida real

El celular es hoy como una extensión del cuerpo. ¿Te has preguntado cuántas veces al día sostienes tu teléfono móvil en la mano?, ¿cuántas veces al día piensas en él? Es maravilloso, sí, ahí podemos hacer multitareas apenas hace una década impensables como revisar correos, escuchar música, tomar fotografías, grabar audios, revisar redes sociales, leer periódicos. Es verdad, es muy útil, pero también se ha convertido en un hábito que nos genera ansiedad.

Según una investigación de Adam Alter, profesor de NYU, pasamos alrededor de 3 horas al día en nuestro smartphone, cuando en la era presmarthone, solo lo hacíamos durante 18 minutos: esto es 90% más tiempo. También, los niños pasan 20% menos tiempo jugando presencialmente con otros niños.

Lo hacemos de manera automática: tomamos el teléfono en cualquier momento libre. Ello nos quita tiempo para reflexionar, contemplar, convivir. Te presentamos algunos consejos para disminuir tu tiempo en el celular:

 

Dedica 5 minutos a repasar cómo usas el celular

Haz un recuento de cómo usaste tu celular ayer. Trata de recordar cuántas veces lo tomaste e intenta calcular cuánto tiempo pasaste en él. Una vez hecho esto, llega a una conclusión sobre qué tanto te parece que lo usas de más; recuerda, antes de la era smartphone, las cosas que hacías cuando no utilizabas tu teléfono: escuchar música, tener conversaciones, etcétera.

 

Apaga el sonido (y la vibración)

Tú controlas tu teléfono; que él no te controle a ti. Si lo tienes todo el tiempo en un “modo” que llame tu atención cuando hay avisos, será mucho más difícil que dejes de depender de él. Ponlo en función de silencio y solo revísalo cada hora, quizá, o si puedes, date un lapso mayor.

 

Aléjalo de ti

Si tu teléfono está a tu lado, lo más sencillo será que sucumbas a su presencia. Colócalo en un lugar done no puedas verlo.

 

Usa el lenguaje correcto

No utilices el “No puedo checar mi teléfono”; mejor usa el “No checaré mi teléfono”. La primera frase tiene una connotación de prohibición más que de reto, como en el segundo caso.

 

Ponte metas

Checar tus redes sociales una vez al día podría ser más que suficiente. Ponte metas; puede ser dos veces al día en un principio.

 

Sustituye un hábito por otro

Si cada vez que no tienes nada que hacer tomas tu teléfono, sustituye esto por agarrar un libro (lo cual tiene mucho más beneficios para tu psique), ponte a regar las plantas o contacta a alguna persona a la que le tengas afecto.

 

También en Pijama Surf:  3 buenas razones para no tener un teléfono celular, según un profesor de filosofía

 

Imagen: antoinegeiger.com

Estudios médicos muestran que se puede entrenar la mente para controlar el dolor crónico

Salud

Por: pijamasurf - 06/13/2017

La ciencia desarrolla métodos para eliminar el dolor a través del entrenamiento mental

En Estados Unidos y en algunas partes del mundo existe una epidemia por el consumo de opioides que se prescriben para eliminar el dolor crónico pero que a su vez tienen numerosos efectos secundarios. Evitar o reducir el dolor con técnicas de control mental, como la meditación, es algo que ha sido utilizado durante milenios en diversas partes del mundo, pero que hasta hace poco no era considerado como viable por la ciencia moderna.

Algunos estudios, como el de Brook Rehabilitation, reportan que después de 6 meses de tratamiento intensivo ocho de cada 10 pacientes lograron reducir significativamente sus niveles de dolor, y que sólo el 6% de los pacientes que dejaron los opioides regresaron a ellos después. Otros estudios han tenido resultados similares. El testimonio de Carl White es interesante en este sentido. White sufrió un fuerte accidente automovilístico que lo dejó con un extremo dolor de espalda; además sufre de depresión y otros achaques. Tomaba opioides y numerosas pastillas y aun así evaluaba el dolor en lo más alto de una escala del 1 al 10, y lo sentía todo el tiempo. Después de un programa de manejo de dolor, logró diminuir su dolor a un 3-4 en la misma escala.

Como sugiere el doctor Robert Gatchel de la Universidad de Texas, la creencia difundida antes era que el dolor era un asunto solamente físico "y entonces si removías algo, el dolor se iba, pero no es así en todos los casos, muchas veces el dolor se pone peor". Los nuevos investigadores reconocen que es importante aprender a "apagar el sistema de alarma" del cerebro. Las personas con dolor crónico tienen prendida esta alarma todo el tiempo y al enfocarse continuamente en su dolor, éste se va expandiendo y multiplicando.

Prestigiosas instituciones médicas como la Clínica Mayo ya tienen programas para el manejo crónico del dolor, en los cuales se utilizan aparatos de biorretroalimentación, psicoterapia, meditación, ejercicios y demás; el problema con esto es que pueden ser sumamente caros, de hasta 40 mil dólares. Esta cantidad puede ser un "dolor" insuperable para mucha gente. Existe, sin embargo, la posibilidad de acercarse a tradiciones milenarias que tienen herramientas para controlar la mente; si bien algunos individuos que tienen dolores intensos crónicos quizás no puedan reducirlos del todo, seguramente podrán aprender a lidiar mejor con ello y no dedicarle tanta atención --la atención obsesiva es la leña de un dolor. Aprender a meditar o afianzarse en una técnica como la respiración consciente, el yoga, el tai chi, el dharma budista y demás es mucho más económico y puede tener los mismos resultados en tanto que el dolor es resignificado y la mente aprende a relajarse, y así evita el estrés que recicla y hace que crezca el dolor.