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Sobre los límites de la física cuántica y el gato de Schrödinger

Ciencia

Por: PijamaSurf - 05/20/2017

"Será posible expandir los límites del mundo cuántico paso a paso, hasta eventualmente entender en dónde reside su límite" (Demid Sychev)

Una de las cuestiones fundamentales de la física es poder demostrar que existe un vínculo entre el mundo cuántico y el clásico, aquel en el que las leyes de los átomos operan en una escala extremadamente pequeña y las leyes de la física gobiernan los sistemas más grandes –como las estrellas, planetas y seres humanos. En palabras del físico Alexander Lvovsky, de la Universidad de Calgary y el Centro Cuántico Ruso, es lograr que los fenómenos cuánticos puedan observarse, con las condiciones ideales, en objetos macroscópicos. 

Desgraciadamente no hay aún una teoría que pueda definir los límites de ambos reinos, el cuántico y el clásico. Para Lvovksy quizá no exista ningún límite entre ambos reinos, y para poder demostrarlo se requeriría expandir el experimento del gato de Schrödinger.

En el experimento original de Schrödinger de 1935, en el que encerraban en una caja a un gato y una bomba, existen dos realidades: el gato está vivo y no explotó la bomba, o el gato está muerto y explotó la bomba. En el reino de lo cuántico, a estar en dos diferentes estados al mismo tiempo se le conoce como “estado de superposición” –la base de la computación cuántica que pretende revolucionar el procesamiento de información en el futuro; polarizar simultáneamente los protones –tanto vertical como horizontalmente– en este estado permitiría encontrar tanto el vínculo como los límites entre ambos reinos. Sin embargo, en esa época no se descubrió la respuesta. 

Ahora, en el 2016, Lvovsky utilizó la técnica de Schrödinger mediante las partículas de luz –y no gatos reales– en dos “cajas” cuánticas y logró registrar el fenómeno en átomos, por primera vez en la historia de la física. La grabación hizo que los científicos consideraran que al generar “gatos” más largos sus amplitudes se expandirían, el estado de superposición de dos ondas lumínicas se dirigiría a dos direcciones opuestas al mismo tiempo y provocaría un entrelazamiento de dos partículas a partir de un destello. En palabras de Lvovksy, “en uno de estos canales, hemos puesto un detector especial. En el evento, este detector muestra un resultado específico: un ‘gato’ nace en el segundo desenlace cuya energía es el doble del inicio”.

Si se llegase a producir un destello con mayor cantidad de energía, menciona uno de los colegas de Lvovsky, Demid Sychev, “Entonces será posible expandir los límites del mundo cuántico paso a paso, hasta eventualmente entender en dónde reside su límite”. Y en caso de que estos científicos rusos lograran demostrar el salto cuántico al reino clásico, entonces sabríamos que existe la posibilidad de entrelazarnos con otros seres en puntos opuestos del universo.

El estrés de tus abuelos podría estar influyendo en ti

Ciencia

Por: Pijama Surf - 05/20/2017

Cada vez más estudios sugieren que las experiencias vividas por tus antecesores son también parte de tu información genética

La complejidad del mundo genético comienza a descubrirse cada vez con mayor asombro. Uno de los fenómenos al respecto que más ha conmocionado este universo de estudio es el hecho de que cada vez más investigaciones comprueban que no sólo heredamos rasgos físicos o la propensión a enfermedades de nuestros antepasados; también somos depositarios, para bien y para mal, del efecto psicológico resultado de sus experiencias y decisiones.

En el 2014, por ejemplo, un estudio de la Universidad de Oxford concluyó que los hijos y nietos de madres holandesas que, mientras estuvieron embarazadas, sufrieron los estragos del hambre en el llamado "invierno del hambre" poco antes de terminar la segunda guerra mundial, seguían presentando transgeneracionalmente trastornos alimentarios, diabetes y enfermedad coronaria.

También, otro análisis comprobó que los hijos de docenas de madres que se encontraban embarazadas al momento de los ataques del 9/11 tienen una mayor respuesta de estrés ante momentos de posible violencia.

Se trata, así, de una especie de herencia de los traumas que hemos vivido. Tan complejo es el sistema de la vida que lo que experimentas a nivel psicológico repercutirá no sólo en ti sino también en tus hijos. Al respecto, un nuevo estudio publicado en Science encontró, esta vez en gusanos, que el estrés que vivieron al ser alterado su medio ambiente en un experimento que cambió su hábitat de 20 a 25º es heredado tanto a sus hijos como a sus nietos, e incluso más allá.

Para este experimento, a los gusanos les fueron implantados chips que emitían una pequeña fluorescencia al registrar una activación del estrés. Esa misma fluorescencia fue registrada en sus hijos y nietos, y hasta en cinco generaciones más. También cuando el cambio de temperatura fue sometido a cinco generaciones, el efecto llegó, sorprendentemente, a 14 generaciones más.

Lo anterior abre la brecha tanto para investigar mejores métodos para aliviar traumas transgeneracionales (está comprobado que la meditación ayuda) como para incitar la reflexión, de que, si bien existen situaciones que no podemos controlar, al menos hay que procurar tomar las mejores decisiones, ya que éstas podrían repercutir en la vida de tu descendencia y, con certeza, no sabremos hasta dónde.