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¿Quieres conocer realmente el jazz? Escucha esta playlist de 149 horas y mil 700 canciones

Arte

Por: pijamasurf - 05/22/2017

Un panorama amplio de la historia del jazz para explorarlo, pasear en él, asomarse o lo que sea que tu curiosidad musical dicte

El jazz es uno de los géneros más importantes en la historia de la música, en buena medida porque los artistas que lo impulsaron se atrevieron a lo que nadie había hecho hasta ese momento: improvisar.

Es cierto que es posible encontrar ciertos antecedentes de la improvisación en música (las cadenzas de los conciertos en la música clásica, por ejemplo, o las fugas en la música barroca), pero únicamente el jazz hizo de esa combinación de creatividad, espontaneidad y dominio de la técnica su sello distintivo.

El jazz, por otro lado, destaca también por ser uno de los puntos más claros de convergencia entre la música popular y la música académica: este es el único género en que ambas confluyen y dialogan, sin que ninguna de las dos tenga intención de destacar y sobreponerse a la otra. Sin el avance de la música formal es posible que el jazz nunca hubiera surgido, pero lo mismo puede decirse de la música popular negra y estadounidense de la que abrevó para nacer.

Como una suerte de recorrido iniciático –y también exhaustivo– compartimos en esta ocasión una lista con mil 692 tracks que compila la historia del jazz en todas sus variantes.

Se trata sin duda de un panorama amplio que vale la pena recorrer con cuidado, acaso también con azar y, sin duda, con curiosidad, como un paseo o una travesía que, en el ínterin y al final, nos dejará un conocimiento consolidado sobre este género portentoso.

Si estás en busca de una selección más refinada te recomendamos escuchar la playlist de jazz de Haruki Murakami, que puedes encontrar en esta nota o en el perfil de Pijama Surf en Spotify.

Almodóvar VS Netflix: "Me parece una enorme paradoja premiar una película que no pueda verse en gran pantalla"

Arte

Por: pijamasurf - 05/22/2017

Netflix y las plataformas on demand están cambiando la forma en que vemos cine

El consumo de obras y productos cinematográficos experimenta, desde hace unos años, un cambio sustancial. Ir al cine se ha convertido poco a poco en reproducir una película en casa, y la actividad de mirar una cinta –que algo tenía de asombroso, de contemplación artística y de disfrute estético– se realiza ahora sobre todo con meros fines de entretenimiento, para “pasar el rato” y, en última instancia, como una forma más del polimorfo monstruo de la distracción que en nuestra época consume nuestro tiempo.

En este sentido, algunos viejos guardianes del otrora llamado “séptimo arte” no han dejado de expresar su malestar frente a dicha tendencia. Hace unas semanas compartimos la opinión de Martin Scorsese y Ridley Scott, directores hollywoodenses que no dudaron en afirmar que “el cine está muerto”. Ahora es Pedro Almodóvar quien sin esgrimir una posición tan radical, ha expresado su incomprensión de que una película reciba un premio importante sin que haya sido proyectada antes en una sala de cine.

Almodóvar realizó esta declaración en el marco de la presentación de la 70ª edición del Festival de Cannes, sin duda la ceremonia más prestigiada y emblemática del mundo cinematográfico. En esta ocasión, el cineasta español funge como presidente del jurado del festival, mismo que integra junto con los directores Chan-Wook Park, Paolo Sorrentino y Maren Ade, la actriz y directora Agnès Jaoui, los actores Will Smith, Jessica Chastain y Fan Bingbing y el compositor Gabriel Yared.

Para Almodóvar, aunque Netflix ha aportado otra forma de consumir cine y otro tipo de producciones de tipo fílmico, la gran pantalla es insustituible para la experiencia de apreciación cinematográfica. Dijo el director:

Netflix es una nueva plataforma para ofrecer contenido de pago, lo cual en principio es bueno y enriquecedor. Sin embargo, esta nueva forma de consumo no puede tratar de sustituir las ya existentes, como ir al cine, no puede alterar el hábito de los espectadores, y creo que ese el debate ahora mismo. Para mí, la solución es simple: las nuevas plataformas deben de respetar las reglas actuales, como la existencia de ventanas de exhibición, y cumplir las reglas de inversiones que ya regulan a las televisiones. Es la única manera de coexistir. Me parece una enorme paradoja dar una Palma de Oro y cualquier otro premio a una película que no pueda verse en gran pantalla. Respeto las nuevas tecnologías, pero mientras siga vivo defenderé algo que las nuevas generaciones parecen no conocer: la capacidad de hipnosis de una pantalla. Creo que la pantalla en la que vemos una película por primera vez no puede ser parte de nuestro mobiliario, sino que nosotros tenemos que ser diminutos para estar dentro de la película que te captura.

En este sentido, a la pregunta de si prefería que sus películas se vieran en los 190 países en los que Netflix tiene presencia o ganar la Palma de Oro, el máximo reconocimiento en Cannes, Almodóvar fue contundente: “Prefiero que se vean en todos los países posibles en pantalla grande”.