*

X

El extraño caso de 4 hermanos que superaron los 100 años y gozaron de gran salud

Salud

Por: Pijama Surf - 05/02/2017

Los hermanos Kahn son un peculiar caso de longevidad en familia: alcanzaron más de 100 años, en perfecto estado de salud

En 1998, el médico Nir Barzilai inició con un enorme proyecto llamado Proyecto de los Genes de Longevidad. Desde entonces, ha estudiado el ADN de más de 670 personas que han vivido al rededor de los 100 años o un poco más.

Desde siempre, y como un impulso de supervivencia, el hombre ha buscado la manera de vivir más tiempo, y en el imaginario figura, por ejemplo, el arquetipo presente en numerosas culturas sobre la búsqueda de un elixir que otorgue la eterna juventud.

Hoy los estudios que apuntan a prolongar la vida están más enfocados en encontrar las causas genéticas de enfermedades vinculadas al envejecimiento como el cáncer, el Alzheimer, los ataques cerebrales y los problemas cardiovasculares, y el proyecto de Barzilai estudia precisamente cómo retrasar la aparición de estas enfermedades.

En el tránsito de conocer a tantas personas centenarias Barzilai ha encontrado casos insólitos en los que los individuos no sólo pasan de los 100 años sino que llegan a esta edad completamente sanos. Uno en particular ha llamado enormemente la atención del mundo de la ciencia: se trata del caso de los hermanos Kahn.

Los cuatro hermanos sobrepasaron los 100 años de edad pero, además lo hicieron sin ningún problema de salud de por medio. Para agregarle a lo insólito del caso, Helen Kahn, por ejemplo, fumó durante casi 95 años, y murió sólo pocas semanas antes de cumplir los 110 años. Al respecto, El País retoma un diálogo entre Kahn y Barzilai:

–¿Nadie te ha recomendado que dejes de fumar?

–Sí, claro, pero los cuatro médicos que me recomendaron dejar de fumar han muerto.

Por su parte, su hermano, Irving Kahn, trabajó como analista financiero en la Bolsa de Nueva York hasta sus 109 años, poco antes de morir en 2015. Así, se convirtió en una leyenda financiera; había comenzado a trabajar poco antes de la Gran Depresión de 1929. Los otros dos hermanos, Peter y Lee, murieron a los 103 y 101 años respectivamente.

Los estudios apuntan a que, naturalmente, si llevas una vida sana tendrás mejor calidad de vida; sin embargo, parece que el tema de la longevidad está más relacionado a una especie de gen protector que a hábitos en sí.

Por ejemplo, según los estudios de Barzilai:

El 60% de nuestros hombres centenarios y el 30% de nuestras mujeres fumaron durante un largo periodo de tiempo. Casi el 50% eran obesos durante su vida y menos del 50% hacía ejercicio. No hacen nada saludable. Tienen genes que los protegen. Y los tenemos que encontrar.

Se ha encontrado que estas personas tenían una mutación genética que aumenta el nivel de colesterol bueno en el organismo; muchas de ellas también tienen una función anormal de la hormona del crecimiento. 

5 beneficios neurológicos de disfrutar del silencio

Salud

Por: PijamaSurf - 05/02/2017

El silencio brinda varios beneficios que impactan positivamente tanto en nuestras emociones como en nuestra percepción del mundo (externo e interno) y en el cuerpo

Para la meditación mindfulness, el individuo es un epicentro y el sonido se mueve circularmente alrededor de él. Es como si uno fuera un silencioso centro de todo el universo y cada sonido quisiera inundarlo para cautivar cada fibra del cuerpo corporal, psíquico y espiritual. Por esta razón (y para alcanzar un mayor nivel en la trascendencia psíquica), es importante poner en práctica el silencio. 

Guardar silencio es una práctica muy antigua. Se dice que los alumnos de Pitágoras debían pasar 5 años en silencio como prueba para ser admitidos en su escuela de Crotona. Para el histórico filósofo el silencio era realmente un trabajo moral que se ajustaba a la reencarnación y a la versión griega de la ley del karma. Y es que permanecer en silencio trasciende la acción conductual, se convierte en una experiencia de alquimia en la que se escucha al mundo entero llenando nuestro interior, proveyendo la toma de conciencia en torno al centro de la vida.

En la práctica –y quizá la cotidianidad– el silencio brinda varios beneficios que impactan positivamente tanto en nuestras emociones como en la percepción del mundo (externo e interno) y en el cuerpo. Escuchar el silencio es, en otras palabras, mantener al cuerpo y a la mente en un estado de iluminación. Conoce algunos beneficios físicos y emocionales de permanecer en silencio: 

– El silencio desarrolla la creatividad

El cerebro requiere de un período de tranquilidad y silencio para procesar y asimilar la información que ha adquirido en los últimos momentos del mundo exterior. Una vez integrada, el hipocampo reactiva ideas relacionadas con la fantasía, la imaginación y el desarrollo de habilidades cognitivas. De alguna manera, el silencio facilita una postura más creativa y abierta al mundo, pues promueve un cambio fisiológico compatible al proceso de excitación, explotación y creatividad.

– El silencio reduce los niveles de ansiedad y estrés

Una vez que el silencio activa el hipocampo, las emociones comienzan a normalizarse, los niveles de cortisol disminuyen considerablemente, y tanto la presión arterial como la circulación sanguínea en el cerebro se regulan.

– El silencio ayuda a regenerar las conexiones neuronales

Esta actividad promueve el desarrollo celular del hipocampo, región cerebral relacionada con la memoria y los sentidos. De este modo, la ausencia de estímulos acústicos facilita el desarrollo de procesos congnitivos como el aprendizaje, la memoria y la emoción, la atención y la motivación. 

– El silencio reduce la posibilidad de enfermedades

En especial cuando se trata de padecimientos como hipertensión, hipotensión, insuficiencia cardíaca, afecciones cerebrovasculares y enfermedades renales. Esto sucede debido a que el ruido activa la amígdala, la cual, a su vez, provoca segregación de cortisol –hormona relacionada con el estrés. Si el cuerpo segrega este neurotransmisor durante períodos prolongados, su sistema inmunológico empieza a perecer, resultando en varias enfermedades tanto físicas como mentales. 

– El silencio incrementa los niveles de endorfinas

Estos neurotransmisores se relacionan con la sensación de bienestar y felicidad, disminuyendo significativamente el dolor tanto físico como emocional.