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Este es uno de los mejores programas para fomentar el gusto por la lectura

Libros

Por: pijamasurf - 04/27/2017

Esta iniciativa de Librerías Gandhi acerca la lectura a niños para sembrar en ellos la curiosidad por los libros

De todos los encuentros posibles en la vida, pocos tan decisivos como aquel que ocurre cuando una persona llega al libro que, de alguna forma, marcará su vida. Sin exagerar, escritores tan disímiles como Emerson y Carl Sagan consideraron los libros como una especie de objetos mágicos, pues en cierto modo sólo la magia puede explicar que, por ejemplo, como escribió Sagan, un libro puede ser como una semilla capaz de permanecer aletargada por cientos de años, hasta que arriba a sus páginas el lector que estaba destinado a leerlas. Hecho no menos sorprendente que esa posibilidad de conversar con “los mejores espíritus de la humanidad” en cualquier momento que lo necesitemos o lo queramos. ¿No es eso magia?

Por estas y otras razones, porque los libros son como vectores que siempre nos llevan a un punto distinto del que partimos, porque pueden llegar a transformarnos y a ensanchar los horizontes de nuestra percepción, es que un programa como “Libro Abierto”, impulsado por Librerías Gandhi, resulta tan importante.

Grosso modo, “Libro Abierto” consiste en acercar la lectura a niños de entre 4 y 12 años de edad, sin duda uno de los períodos más fértiles para sembrar en una persona el gusto por la lectura. Además, el programa se aboca a escuelas y casas hogar de zonas marginadas, donde el acceso a los libros es mínimo o nulo.

Charlas, lecturas acompañadas, contadores de historias y formación de bibliotecas in situ son algunos de los recursos con los que “Libro Abierto” busca provocar ese encuentro entre las personas y los libros que están a la espera de ser leídos y descubiertos.

Librerías Gandhi cuenta con el apoyo de The International Board on Books for Young People, organización que capacita a maestros y personal de las casas hogar para fomentar de maneas atractivas y estimulantes la lectura entre los niños.

Asimismo, otro apoyo no menos importante son las donaciones de las personas que adquieren sus libros en Gandhi, quienes pueden hacer aportaciones de 30, 50 o 100 pesos con la promesa de que la librería sumará la misma cantidad.

Sin duda una de las mejores iniciativas actuales para conformar una sociedad de lectores: más justa, más noble, más curiosa.

 

También en Pijama Surf: 'Los libros rompen las ataduras del tiempo': el elogio de Carl Sagan a la cultura escrita que no pierde vigencia

Ilustraciones: Jungho Lee

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Libros

Por: PijamaSurf - 04/27/2017

Según la neurociencia, la lectura provocaría en el cerebro humano el óptimo funcionamiento de numerosos procesos mentales, tales como la percepción, la memoria y el razonamiento

La lectura, guarida ficticia de la realidad, es una herramienta poderosa que puede convertir la ignorancia en razonamiento, la imaginación en creatividad y el estancamiento en empoderamiento. De alguna manera, la lectura de libros resulta ser esa clave que permite “abrir los ojos” ante la realidad desde la subjetividad, siendo capaz de proyectar grandes ideas en torno a un bienestar global y general. 

Desgraciadamente, la lectura no es una de las actividades más populares en la actualidad. La Encuesta Nacional de Lectura 2012 realizada por la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura reveló que uno de cada dos hogares en México tiene entre uno y 10 libros no escolares, el 54% de los encuestados no lee cotidianamente, y el 34% no ha leído un solo libro en su vida. ¿Qué pasaría si ese 88% comenzara a leer? 

Según la neurociencia, la lectura provoca en el cerebro humano el óptimo funcionamiento de numerosos procesos mentales, tales como la percepción, la memoria y el razonamiento. Esto se debe a que al leer se activa el hemisferio izquierdo del cerebro y, por los tanto, los procesos del lenguaje y del análisis. Para Ignacio Morgado Bernal, director del Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona de España: 

Decodificar las letras, las palabras y las frases y convertirlas en sonidos mentales requiere activar amplias áreas de la corteza cerebral. Las cortezas occipital y temporal se activan para ver y reconocer el valor semántico de las palabras, es decir, su significado. La corteza frontal motora se activa cuando evocamos mentalmente los sonidos de las palabras que leemos. Los recuerdos que evoca la interpretación de lo leído activan poderosamente el hipocampo y el lóbulo temporal medial. Las narraciones y los contenidos sentimentales del escrito, sean o no de ficción, activan la amígdala y demás áreas emocionales del cerebro. El razonamiento sobre el contenido y la semántica de lo leído activan la corteza prefrontal y la memoria de trabajo, que es la que utilizamos para resolver problemas, planificar el futuro y tomar decisiones. Está comprobado que la activación regular de esa parte del cerebro fomenta no sólo la capacidad de razonar, sino también, en cierta medida, la inteligencia de las personas.

Una vez que este conocimiento se “cristaliza” en la memoria a largo plazo, se experimenta una especie de satisfacción y bienestar debido a esta nueva información adquirida. Se trata de incluso del apareamiento de una actividad –la lectura– y una sensación –de placer– que generará la repetición de este patrón. 

Esto, en conjunto, refuerza las habilidades sociales y empáticas de las personas. En el trabajo de Keith Oatley, novelista y psicólogo de la Universidad de Toronto en Canadá, se destaca que la literatura de ficción simula en los humanos una interacción social. Oatley considera que “ese tipo de literatura, al ser como una exploración de las mentes ajenas, hace que quien lee mejore su empatía y su comprensión de los demás, algo de lo que estamos muy necesitados”. Además, debido a que la ficción trata con personajes y situaciones complejas, contribuye no sólo a disminuir el nivel de estrés del lector sino también los prejuicios generados en la cultura. 

En pocas palabras, la lectura es una especie de gimnasio mental que resulta más asequible y barato que uno para el cuerpo. Cada persona que lee (desde los niños hasta los individuos de la tercera edad) necesita elegir el tipo de lectura que más le llama la atención y le motiva –por supuesto, en función de su edad y facultades visuales.