*

X

Esta es la forma más poética de seducción: pez construye palacio geométrico para su pareja (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/15/2017

Este pez japonés realiza una hazaña jamás vista antes: construye un intrincado mandala submarino para consumar su amor

Cuando en 1995 se descubrieron estas formas geométricas en el fondo del mar en Japón, algunos pensaron que se trataba de crop circles submarinos. Sin creer esto, de todas maneras los científicos los llamaron "círculos misteriosos". Unos años después, en el 2011, se descubrió que el arquitecto de estas intrincadas construcciones era un pequeño pez de la familia de los peces globo y perteneciente al género torquigener.

Este pez, que no tiene colores llamativos ni una apariencia muy atractiva, hace quizás el acto más sublime que puede observarse en la naturaleza para llamar la atención de una hembra y consumar su cometido de reproducirse. El pez concibe un magno plan de perfección matemática y, con las únicas herramientas de sus aletas y pequeñas conchas que usa para limar ciertas estructuras y decorar el armado general, logra construir una especie de mandala que es la vez un palacio (en el budismo, el mandala tiene la connotación de ser también un palacio). Aunque él sólo mide 12cm, construye una estructura de 2m de diámetro. Después la hembra examina este aposento de amor geométrico colocándose en el centro del mandala, mientras el macho la rodea en la periferia; si lo aprueba se reproducirán ahí, dejando ella sus huevos en el centro, en el nido-trono de la construcción.

No se sabe cuáles son las características de la construcción que convencen a la hembra, si se trata de una suerte de formación afrodisíaca o si la hembra revisa la arquitectura de la construcción contemplando que sirva como un nido seguro para reproducirse. De cualquier manera esta hazaña es de una belleza asombrosa, ya sea como una programación estética de la evolución o como la belleza accidental de la función reproductiva. Como dice el narrador en el video, si hacer esto no logra llamar la atención de una hembra, nada lo hará.

 

La Fábrica, el maravilloso edificio que volvió a la vida después de 100 años

Ecosistemas

Por: PijamaSurf - 04/15/2017

Una gran obra arquitectónica que pone en entredicho la caducidad de los espacios

En 1973 Ricardo Bofill se encontró con un tesoro oculto: silos, chimeneas, 4km de galerías subterráneas, salas de máquinas, en fin, lo que para muchos era únicamente una vieja fábrica de cemento abandonada fue para él una misión de vida.

 

 

La fábrica está a las afueras de Barcelona y, para cuando Ricardo y su equipo la encontraron, el lugar ya requería de muchas reparaciones. Fue cerrada durante la primera guerra mundial y es del primer período de industrialización de Cataluña, construida en distintas etapas y ampliada según las necesidades de producción.

 

 

Bofill supo reconocer el magnífico y hermoso monumento que aún ahora es. Desde aquel entonces detectó tres corrientes artísticas que convivían en una misma construcción: el surrealismo (espacios paradójicos y absurdos, inútiles pero mágicos), la abstracción y el brutalismo.

 

 

Durante todo este tiempo Bofill trabajó arduamente, hasta convertir la fábrica en la espectacular vivienda que hoy es. Para él: “cualquier espacio puede adaptarse al uso que el arquitecto elija si es lo suficientemente hábil”.

 

 

Durante la primera etapa se hizo una deconstrucción parcial con dinamita y martillos --prácticamente, el lugar es una escultura amplísima.

 

 

Luego el arquitecto decidió comenzar a diseminar vegetación en su fachada: alguna escala y otra cuelga.

 

 

Después se hizo un plan para eliminar las funciones originales de cada espacio y reasignarlas según un programa hecho por el equipo.

 

 

Aún es un trabajo en proceso, y eso es parte de su encanto: siempre queda algo por hacer, siempre será una obra inacabada.

 

 

Bofill le ha dedicado gran parte de su vida, pero está seguro de que su visión cambiará el futuro. Él vive y trabaja aquí, junto con el resto de su estudio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas chimeneas industriales --que algún día estuvieron llenas de humo contaminante-- hoy desbordan verde y son un ejemplo de lo que se puede lograr con visión y arrojo. Cualquier espacio viejo puede verse nuevo y hermoso con suficiente creatividad.