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Deja ir estos 5 pensamientos para liberarte de una vez por todas

Salud

Por: pijamaSurf - 04/27/2017

El momento histórico de cada ser humano, y hasta la propia personalidad, imponen una serie de nociones que nos presionan y atan

A grandes rasgos todos tenemos noción de esas “cosas” que nos hacen sentir menos libres, como la competencia, la envidia o el resentimiento. Y no se trata de evadir estas emociones, ya que son también parte de la experiencia humana, sino más bien de que simplemente las dejes ser e irse.

Y así como intuitivamente, y porque sentimos su nocividad conocemos lo anterior, existen aspectos más complejos que, de hacerlos conscientes, serás más propenso a dejarlos ir para mejorar tu vida en la cotidianidad pero también a largo plazo.

 

Ser perfecto

Existen cánones de belleza y personalidad sobre las “mejores” personas. Sin embargo, tú eres tú, y es importante que te aceptes y trabajes en aquello que desees modificar pero sólo luego de una sincera introspección sobe tus propios cánones, no los que dicta la sociedad; aquello que tú y sólo tú crees que es ser mejor. Y aun con ello en mente, hay que comprender que tus objetivos son sólo tuyos y que aunque quizá llegues a ellos tampoco serás perfecto, incluso bajo tus propios cánones.

 

Producir todo el tiempo

El mundo en que vivimos, que nos dicta que “el tiempo es oro”, nos ha despojado de la simpleza del ocio. Aprender a “no hacer nada” es simplemente imprescindible para librarte de la ansiedad que nos hace pensar que siempre tenemos que estar haciendo algo productivo, palpable. La contemplación, por ejemplo, es una tarea que se aprende, y puede ser mucho más productiva de lo que se asume socialmente.

 

Creer que la felicidad es perenne

En la vida existen todo tipo de momentos; la mayoría de las culturas asumieron los obstáculos que conlleva la vida, y su belleza intrínseca a pesar de ellos. En esta complejidad y aceptación es donde yace la serenidad, misma que, para muchos sabios, es lo más cercano a la felicidad.

 

Ser “alguien” en la vida

Tú ya eres alguien, y ser "alguien" en la vida no necesariamente significa sobresalir. No se trata de que estés estancado, sino de conocerte y ponerte tus propias metas en relación a tu propia personalidad y expectativas sinceras sobre lo que deseas (evitando que ello sea sólo sobresalir, ya que esto es únicamente una ilusión del ego).

 

Compararte

Como nunca en la historia, en gran parte por la influencia de las redes sociales, nos enteramos de la vida de los demás, personas que incluso no figuran en nuestra cotidianidad más allá del mundo virtual. Nos enteramos, prácticamente en tiempo real, de sus viajes, matrimonios, formación de familia, graduaciones, estilo de vida (y los demás de los nuestros), y ello se presta, casi inevitablemente, a que comparemos nuestra vida. Cada persona tiene su ritmo, valores y aspiraciones; pensar en tus decisiones (o en tu vida) teniendo en mente el momento en que se encuentran otros es simplemente absurdo y deprimente. 

¿Sabías que tu cerebro procesa la soledad prolongada como dolor físico?

Salud

Por: pijamasurf - 04/27/2017

La soledad prolongada favorece el desarrollo de enfermedades y, neuronalmente, enciende las áreas asociadas al dolor físico

Hace poco salió a la luz un asombroso estudio que reveló que uno de cada cuatro estadounidenses adultos viven solos, y en Manhattan, por ejemplo, la cifra crece estrepitosamente a casi uno de cada dos. Esto es nuevo en la historia del mundo y coincide también con una época en la que, por primera vez en la historia, la mayor parte de la población vive en las ciudades.

Vivir solo puede sonar muy atractivo, sobre todo en la era de individualismo que vivimos ahora, donde pareciera que las satisfacciones (¿placeres?) son lo más importante. Y aunque podría asociarse a personas que saben estar consigo mismas y que han dejado de necesitar la compañía constante de otros (como la familia), en realidad la ciencia está comprobando que la soledad prolongada (incluso aunque tu personalidad propenda orgánicamente a ella) es procesada en tu cerebro como dolor físico.

Si en la historia del mundo el hombre siempre se movió en comunidad y con un fuerte nexo de pertenencia por medio de la familia, hoy las cifras apuntan a que hemos cambiado de forma de vida, pero no la necesidad de afecto como materia prima para el espíritu (de hecho, hay estudios que apuntan a que lo que nos hace más felices no es el dinero, la fama o el reconocimiento, sino las relaciones personales significativas).

La soledad prolongada no sólo causa dolor físico para tu sistema neuronal; diversos estudios muestran también la sorprendente relación del desarrollo de enfermedades o muerte más temprana en personas altamente solitarias. Enfermedades como el cáncer y ciertos males neurodegenerativos están asociados a la soledad.

El investigador John Cacioppo, de la Universidad de Chicago, lleva años estudiando la relación entre la soledad y nuestros mecanismos celulares. Entre sus hallazgos, publicados en su libro Loneliness: Human Nature and the Need for Social Connection, está que la respuesta inmunológica en nuestro cuerpo disminuye en las personas altamente solitarias.

Por su parte, en otro par de estudios Naomi Eisenberger, investigadora del Social Genomics Core Laboratory de la Universidad de California, encontró, por medio de un rastreo neuronal, que en las personas que se sienten desconectadas de otros se encienden las zonas del cerebro asociadas al dolor físico.

Hoy contamos con herramientas milenarias para afrontar el mundo desde momentos de soledad altamente benéficas, como la meditación. Sin embargo, todo apunta a que ello no basta: necesitamos de los demás, compartir, sentirnos parte de algo. Quizá es momento de dejar de sentirnos "todopoderosos" en nuestra individualidad para volver a la comunidad y estrechar lazos con otros. Tu salud lo exige.