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Pixar ofrece cursos gratuitos para aprender animar y a crear historias

Arte

Por: pijamaSurf - 03/12/2017

Pixar Animation Studios pone a disposición de los usuarios cursos para desarrollar sus habilidades como animadores o narradores de historias

Pixar Animation Studios pone a disposición de los usuarios cursos para desarrollar sus habilidades como animadores o narradores de historias.

Durante las últimas décadas los estudios Pixar, que nacieron como parte de Lucas Films y hoy son propiedad de The Walt Disney Company, se han convertido en uno de los principales generadores de historias animadas. Si bien sus obras distan de la finura propia de animadores como Hayao Miyazaki también debemos aceptar que, orientadas a un "público amplio", algunas de sus películas quedarán grabadas en el imaginario infantil durante décadas (Toy Story, Finding Nemo, Cars, etc.). En pocas palabras, resulta difícil cuestionar la habilidad de este estudio para crear historias que generen impacto y recordación en el espectador. 

Por lo anterior celebramos que Pixar, en alianza con la Khan Academy, ponga a disposición de los usuarios diversos cursos para afinar las habilidades como animadores e incluso otro taller para desarrollar cualidades narrativas al momento de confeccionar nuestras propias historias de ficción.

Como requisito sólo necesitas tiempo, buena disposición y entender inglés (no logramos encontrar una versión traducida de los cursos; si alguien la conoce, por favor compártala).

En este enlace puedes acceder a cursos sobre distintas facetas de la animación, por ejemplo rendering, modelaje de personajes, efectos, y otros. 

Mientras que aquí puedes encontrar algo para desarrollar tus habilidades narrativas.

Expareja se reúne para protagonizar este doloroso ensayo fotográfico

Arte

Por: pijamasurf - 03/12/2017

1 año después de haber terminado su relación, esta joven pareja decidió reunirse para reflejar en una serie de retratos el dolor del rompimiento

Los rompimientos amorosos suelen vivirse como experiencias dolorosas e incluso cabría decir que traumáticas. Para cada uno en distinto grado y en función de las circunstancias en que ocurre, sin duda, pero terminar una relación nunca es fácil. Muchas veces ese sufrimiento está relacionado con aquello nuestro que depositamos en el otro, desde elementos evidentes y casi cotidianos como proyectos o días en común hasta realidades más cercanas al inconsciente y de las cuales no siempre estamos al tanto.

Con todo, sucede. Sartre llegó a decir que amar sólo era posible a sabiendas de que el amor puede terminar en cualquier momento. Paradójicamente lo opuesto, amar desde la posesión, amar pensando que es posible tener a alguien para siempre, lleva casi inevitablemente a la muerte del amor.

Decimos esto como una suerte de introducción a un ensayo fotográfico en el que una expareja decidió reunirse para protagonizar una serie de retratos después de 1 año de haber roto su relación.

Las imágenes muestran a Harrison Bach y Jacqueline Martin, ambos de 22 años de edad y, hasta finales de 2015, novios durante 3 años. Y sin duda, al ver las fotografías y saber estos pocos datos, una de las primeras impresiones que salta a la vista es el contraste entre la tristeza de sus rostros y su propia juventud. Para muchos, podría parecer contradictorio que a una edad tan temprana el fin de una relación se viva con tanta tragedia.

En Duelo y melancolía, Sigmund Freud sostuvo que una persona se vuelve melancólica porque desconoce qué de sí misma estaba depositado en el objeto de amor que perdió. “El complejo melancólico”, escribió, “se comporta como una herida abierta, atrae hacia sí desde todas partes energías de investidura […] y vacía al yo hasta el empobrecimiento total”.

¿Será que estos jóvenes son ese tipo de melancólicos? A la distancia parece ser que no se han dado cuenta aún de que quizá el amor entre dos personas puede terminar pero no el amor propio, esa fuerza que mana de nuestro interior y se nutre de lo que hacemos a diario, de nuestras relaciones, nuestras ocupaciones, nuestros placeres; la energía que nos mantiene unidos a la vida y que, llegado el caso, podemos compartir con alguien más.

 

También en Pijama Surf: El amor siempre está ahí, incluso en medio de la depresión (Tchaikovsky sobre la tristeza)