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Niña de 4 años recorre sola kilómetros en la taiga siberiana para ayudar a su abuela enferma

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/14/2017

Caperucita Roja de la vida real: niña rusa cruza bosque siberiano poblado de lobos a temperaturas extremas para ayudar a su abuela enferma

En lo que parece una historia digna de un cuento de hadas (y extrañamente parecido a "Caperucita Roja"), la niña Saglana Salchak de 4 años atravesó varios kilómetros de la taiga siberiana para encontrar ayudar para su abuela enferma.

Saglana estaba viviendo con sus abuelos (un proceso jurdídico pende sobre su madre) en un remoto pueblo cerca de la frontera con Mongolia, a más de 18km de otro pueblo y unos 8km de un vecino.

De acuerdo con The Guardian, la niña decidió emprender su épica travesía luego de hablar con su abuelo ciego y de tomar unos cerillos (en caso de que tuviera que hacer fuego). Por si eso fuera poco, según informa el diario Pravda, la región de la república de Tuvá en donde vive esta familia está repleta de lobos.

Las temperaturas que se encuentran en esa zona llegan a los -34ºC y se suelen producir severas nevadas. Saglana casi se pasa de la casa de su vecino, que estaba cubierta por vegetación y nieve, pero fue detectada por los vecinos. Se llamó a un médico pero, trágicamente, éste descubrió que la abuela había muerto en el ínterin de un ataque al corazón.

Saglana ha sido convertida, merecidamente, en héroe por los medios locales, aunque ella explica que no tuvo miedo de atravesar sola el bosque y que además quería encontrar algo de comer. El viaje resultó en un resfriado, pero no tuvo consecuencias mayores. Los padres de Saglana cuidan caballos, por lo que esta niña seguramente podrá convertirse en una gran pastora de las taigas.

Estos son los 5 géneros sexuales que solían existir en el mundo

Sociedad

Por: PijamaSurf - 03/14/2017

La comunidad LGBTTTIQ ha padecido constante discriminación y abusos. Sin embargo, previo a la Colonia en el continente americano, estos seres eran tratados de manera diferente

A veces considerados como seres inferiores, la comunidad LGBTTTIQ se ha dedicado en los últimos años a defender sus derechos tanto humanos como sexuales y asegurar la dignidad de su existencia. Se trata de un grupo minoritario que durante siglos ha padecido constante discriminación y abusos. Sin embargo, previo a la Colonia en el continente americano, estos seres eran tratados de manera diferente. 

 

En México, por ejemplo, existen actualmente los muxes en Juchitán –Oaxaca–. Es un tercer género que forma parte de la cotidianidad oaxaqueña y, en la época prehispánica, fue base importante de la estructura social de la comunidad. De acuerdo con los datos históricos, previo a la conquista española había sacerdotes aztecas travestis y dioses hermafroditas que renacían en los muxes, quienes resultaban un símbolo de la abundancia y la buena suerte. De hecho, actualmente, en Juchitán, casarse por la iglesia católica con un muxe denota autonomía, libertad, apoyo comunitario y felicidad. 

 

 

Por otra parte en EEUU, según el sitio web de Indian Country Today, las comunidades de los nativos americanos gozaban de premisas estructurales con mayor libertad al binomio genérico. Para ellos, las personas se identificaban con el rol de género que su espíritu les indicara: mujer, hombre, mujer de dos espíritus, hombre de dos espíritus o transgénero. 

 

Para las comunidades indígenas en Estados Unidos estaban los ‘Nádleehi’ o “el que se transformó”; los ‘Winkté’ o el “nombre que se da a los hombres que tienen la costumbre de comportarse como mujeres”; los ‘Niizh Manidoowag’ o “dos espíritus” y los ‘Hemaneh’ o “mitad hombre, mitad mujer”. El concepto básico se trataba de darle una identidad espiritual a aquellos seres con una identidad genérica diferente a la binaria. 

 

 

Esta cultura de “dos espíritus” no sólo le dio un sentido de equidad a personajes que ahora se ven y sienten como minoría, sino que también brindó una amplia diversidad sexual a la estructura social. De hecho, eran considerados como “una bendición del Creador”, es decir que al ser parte de la comunidad no sufrían de discriminación ni se veían a sí mismos como alguien “anormal” que tuviera que ocultarse. Fue la llegada de las premisas judeocristianas la que convirtió a la normalidad en anormalidad, la diversidad sexual en enfermedad mental y la felicidad en angustia. 

 

Cuenta la leyenda que uno de los ‘hombres de dos espíritus’, llamado Osh-Tisch (“El que los encuentra y los mata”), fue un guerrero que nació como hombre, se casó con una mujer y se identificaba con el rol femenino. Pasó a la historia en el momento en que, en 1876, rescató a un hombre de su tribu durante la batalla de Rosebud Creek. Al ser un gesto de gran valor, este personaje de dos espíritus se convirtió en una imagen a venerar.