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Maestro zen pide comprender personalidad de Donald Trump

Sociedad

Por: PijamaSurf - 03/15/2017

Phap Dung, antiguo arquitecto en Los Ángeles y actual monje budista en Plum Village –ambos en EEUU– retomó los aprendizajes de su maestro Thich Nhat Hanh para promoverlos en la actual situación, en donde cada vez hay una mayor cantidad de bullying entre policías y civiles

Cada día hay noticias sobre las nuevas e insólitas políticas establecidas por el actual presidente de EEUU, Donald Trump. Cada día surgen usuarios de las redes sociales que expresan el arrepentimiento o el pesar de enfrentar la gobernabilidad de este personaje. Cada día se publican videos o noticias de las consecuencias psicosociales en la población estadounidense como parte del reflejo de la actitud agresiva de su poder ejecutivo. Cada día se respiran aires de angustia y miedo. 

Frente a esta paranoia colectiva diversos maestros budistas han recomendado ir hacia adentro, en lugar de continuar con la rabia hacia Trump. Para ellos cultivar y demostrar rabia es muy fácil pero, tras varios análisis rigurosos de introspección, resulta difícil observar que existen varios aspectos de su personalidad en cada uno de nosotros. Por eso es importante promover la trascendencia, aprendiendo que reaccionando con enojo no sólo no se ayuda a calmar la situación sino que también se expande aquel sentimiento hacia otros grupos o naciones. 

Phap Dung, antiguo arquitecto en Los Ángeles y actual monje budista en Plum Village –ambos en EEUU– retomó los aprendizajes de su maestro Thich Nhat Hanh (quien en su momento, en 1967, respondió a la guerra de Estados Unidos en su tierra natal, Vietnam, con campañas y actividades pacifistas) para promoverlos en la actual situación, en donde cada vez hay una mayor cantidad de bullying entre policías y civiles. Se trata de poner en práctica la paz y acciones libres de violencia. En palabras de Dung: “La no violencia no es una serie de técnicas que se aprenden con el intelecto. La acción no violenta surge de la compasión, la lucidez y el entendimiento que proviene del interior”.

La realidad es que se requiere de la práctica regular para desarrollar herramientas psicoemocionales de compasión, dirigiendo la atención hacia adentro, con el fin de generar una transformación interna. En una entrevista con The Huffington Post, Dung explicó que:

Tenemos una percepción errónea sobre la individualidad, sobre cómo estamos separados de los otros… Es muy fácil considerarlo a él como una ‘cabra loca’. Pero si observamos más atentamente, lograremos darnos cuenta de que tenemos elementos de Trump en nosotros y será de mucha ayuda reflexionar al respecto.

Se requiere de valor para confrontar una realidad en la que poseemos características similares a este personaje pero ello es una oportunidad para la evolución personal, la cual se verá reflejada en la solidez de un planeta entero.

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5 mitos del amor romántico que seguramente reconocerás

Sociedad

Por: PijamaSurf - 03/15/2017

El objetivo de este tipo de terapias es explicar cómo el primer paradigma conlleva a una relación de pareja cargada de mitos con tintes dramáticos y rígidos, haciendo que el amor sea más bien un ancla que oprime las vidas de ambos miembros (y de la posible familia que exista)

En terapia de pareja se explica que existen dos paradigmas del amor: el primero, el amor romántico, que cree en la existencia de la media naranja, en la necesidad de estar eternamente emparejadísimos, apasionados y enamorados, en la obligación irrefutable de la monogamia y la fidelidad, en que la presencia de los celos es sinónimo de cuidado y amor, en que el amor todo lo puede –incluyendo pobreza, enfermedades, trastornos mentales o adicciones, en los roles de género en la familia o la pareja; y el segundo, las alternativas éticas en la pareja, en donde se cree que una persona se vale por sí sola y decide compartir su vida con otra, en los acuerdos hablados y pactados sobre la monogamia, la fidelidad y la lealtad, en la compersión o la felicidad de que el compañero de la relación esté disfrutando aunque no sea con uno, en una duración límite del enamoramiento y la pasión, en la responsabilidad y cuidados que se brindan a la relación de pareja, en las redes afectivas y el compañerismo de vida. 

El objetivo de este tipo de terapias es explicar cómo el primer paradigma conlleva una relación de pareja cargada de mitos con tintes dramáticos y rígidos, haciendo que el amor sea más bien un ancla que oprime las vidas de ambos miembros –y de la posible familia que exista; mientras que el segundo resulta en una dimensión realista sobre las capacidades y herramientas de cada miembro para establecer una vida como compañeros íntimos. No obstante, descarapelar el amor romántico resulta ser una actividad compleja pues, en palabras de Karen Armstrong:

el mito trata de lo desconocido; su función es ayudarnos a hacer frente a los conflictos humanos. En ese sentido, los mitos han sido la base de todas las culturas humanas, porque han otorgado a la sociedad modelos de conducta y actitudes. […] Es una guía que transmite un código ético y que, además, ha configurado la base de todas las religiones.

¿Cómo se puede desmitificar un mito que constituye la base de nuestra sociedad actual? 

Una solución adoptada ha sido la reeducación: informar empáticamente sobre los mitos del amor romántico y sus consecuencias. Estos son algunos de los mitos amorosos: 

– “Y vivieron felices para siempre”. Es el principal mito del amor romántico. Para Coral Herrera Gómez, redactora en Metiendo ruido:

la estructura mítica de la narración amorosa es casi siempre la misma: dos personas se enamoran, se ven separadas por diversas circunstancias, obstáculos […] y barreras. Tras superar todos los obstáculos, la pareja feliz por fin puede vivir su amor en libertad.

Este mito acostumbra hacer uso de estereotipos de género que remarcan la pasividad de la mujer y la actividad del hombre; el dramatismo de la mujer y la promiscuidad del hombre; la vulnerabilidad de la mujer y la fortaleza del hombre; la necesidad de salvación de la mujer y la solvencia económica del hombre. Son ideales que no corresponden con la realidad. 

– “La media naranja”. Este mito apareció en el banquete de Aristófanes, en los Diálogos de Platón, donde se hace la suposición de que los humanos tenían dos cabezas y ocho extremidades pero fueron divididos por Zeus al haberlo hecho enojar. El objetivo de los humanos era volverse a unir a su otra mitad, a aquel personaje que estaba predestinado a uno, y “su culminación es recuperar los aspectos que nos fueron amputados y de esa manera, recuperar nuestra propia y completa identidad”. El mayor defecto de este mito es que transmite “la búsqueda de una unidad perdida” como si fuera una obligación tener una alma gemela –y en caso de no encontrarla, sentirse “defectuoso”, así como estar incompleto si no se encuentra el amor de "la media naranja". 

– Mito de la exclusividad. El gran amor, fulgurante y maravilloso, sólo puede sentirse por una única persona en toda la vida, lo cual promueve la creencia de la exclusividad emocional y sexual, así como la de los celos hacia las exparejas y otras personas. Esto incluye los deseos y fantasías eróticas, e incluso puede considerarse infidelidad si la pareja ve pornografía para su satisfacción propia. 

– El enamoramiento y la pasión duran toda la relación. Al principio de una relación, durante los primeros 3 o 6 meses, el enamoramiento se encarga de fortalecer el vínculo mediante la pasión y altos niveles de oxitocina. Sin embargo, conforme pasa el tiempo y surgen las primeras peleas, el enamoramiento cesa y, en caso de que la relación sea lo suficientemente fuerte como para superar la ruptura, se convierte en amor. En esta etapa, la madurez provoca que el vínculo afectivo se intensifique, el compromiso se incremente y la pasión disminuya. Desgraciadamente este mito provoca decepción en la pareja cuando se reduce la actividad sexual o la excitación hacia la vida en común, resultando en muchas ocasiones en una ruptura amorosa y divorcios.

– Sólo existe un único tipo de pareja: el de un matrimonio heterosexual monógamo. Esto imposibilita la diversidad en la formación de la familia, los vínculos emocionales y la orientación sexual. En caso de no formar parte de este grupo, nada ni nadie puede asegurar éxito en aquella relación de pareja ni en la felicidad en la soltería. 

Estos mitos, entre algunos otros, quitan libertad en la relación de pareja: de reinventar, evolucionar o aprender nuevas formas de relacionarnos. Por esta razón, ser capaces de reconocer que el amor romántico puede impactar negativamente en la experiencia de la vida y la pareja, hará que se tomen alternativas para que el sufrimiento deje de doler y la felicidad sea responsabilidad de quien la está buscando.