*

X

Este video viral de tigres cazando un dron podría ocultar una oscura realidad

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/24/2017

Tigres siberianos en China persiguen un dron como si fuera un jugoso pájaro pero, al parecer, detrás de esto hay una sangrienta historia

Uno de los videos virales de este momento es el siguiente. Una serie de tigres siberianos persiguen un dron, como si fuera una presa. Los animales parecen pensar que el dron es carne. Sin embargo, al capturar a esta ave de presa, descubren que es de metal y parecen quedar perplejos. Los tigres parecen sufrir de obesidad y en un principio el Internet se ha divertido con esto. Todo sucede en China.

Sin embargo, no todo es sana diversión. Según el periodista científico John R. Platt, lo que vemos es a todas luces una granja de tigres. China tiene muy pocos tigres salvajes y, por otro lado, existe un mercado negro para realizar el llamado "vino de huesos de tigre", el cual es consumido como si fuera una especie de elixir. 

Todo indica que se trata de la provincia de Heilongjiang, hogar del Parque de Tigres Siberianos de Harbin, un parque de atracciones que cría tigres para que los turistas puedan visitarlos e incluso alimentarlos pero que, según reportes, obtiene ganancias de vender a los animales para la fabricación de vino de huesos de tigre (el cual está prohibido). Así si que, aunque parece divertido ver este video, en el fondo hay algo macabro. 

Te podría interesar:
El artista Mitch Boyer realizó estos montajes fotográficos para evidenciar el contraste un poco irónico entre la valentía de ciertos perros y lo reducido de su tamaño

Quienes se hayan cruzado en la vía pública con varios y distintos perros de casa reconocerán una constante: casi sin variación, las razas más aguerridas suelen ser las de menor tamaño. Una situación paradójica, sin duda, pues las dimensiones más bien reducidas del animal –digamos, un chihuahua, un schnauzer miniatura, quizá incluso un pomeranian, sus dimensiones, decíamos, contrastan vivamente y aun risiblemente con la valentía sin límites que demuestran, el coraje, cabría decir quizá que su agresividad, según se demostró en un estudio reciente.

Con humor, el artista Mitch Boyer realizó una serie de montajes fotográficos que retratan la ironía de ser protegido con tanto empeño por un perro de raza tan pequeña. En específico, Boyer posee una dachshund de nombre Vivian que, como sus compañeros en medidas, destaca también por no arredrarse ante nada, sin importar que viva en la gran ciudad de Nueva York o, quizá sería mejor decir, sobre todo por vivir ahí, en donde tantos peligros acechan y ponen en riesgo a su desvalido dueño.

Las imágenes son ingeniosas y sumamente emotivas pues dejan ver que, en cierto modo, los perros saben corresponder con creces al cuidado que se les da, sin importar su tamaño ni su condición.