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Estas dos fotografías prueban que el peso tiene poco que ver en la imagen de una persona

Salud

Por: pijama Surf - 02/24/2017

Estas imágenes desmienten uno de los muchos tabúes en torno a la estética corporal y la figura

Dentro de la persecución compulsiva de estereotipos asociados a la belleza física, por ejemplo la delgadez, millones de personas persiguen metas que en realidad no son más que burdos espejismos. Un interesante ejemplo de lo anterior es el peso. Cuántos kilos cargas en tu existencia es un indicador para muchos determinante sobre qué tan atractivo o atractiva eres o, al menos, qué tan esbelto estás. Sin embargo, este tabú cultural es poco preciso. 

Para comprobar lo anterior la entrenadora y blogger Adrienne Osuna se ha dedicado a publicar selfies comparativas en las que aparece con siluetas radicalmente distintas pero pesando casi lo mismo. Esto obviamente desmiente el hecho de que el peso de una persona determina su figura. De hecho, la tesis de Osuna es que importa mucho más cómo repartas ese peso (entre músculo y grasa) que cuánto peses. A esto Osuna le llama recomposición corporal, que significa que no necesariamente debes perder masa para transformar tu cuerpo sino, bueno, transformarlo. 

Esto es un golpe duro para la psicología de la anorexia o bulimia, una lamentable condición que se ha popularizado masivamente durante las últimas 2 décadas y que apunta a la báscula como juez decisivo para determinar si las mujeres van bien o no en su fijación de mantenerse esbeltas. Otra premisa que se desdobla de esto es la desmitificación de otro tabú: lo importante no es necesariamente comer menos sino comer bien, sano y equilibrado.

En fin, dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que sería bueno que estas fotos circulen:

  

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Picture:  INSTAGRAM / ADRIENNEOSUNA
 

Hombres y mujeres viven la ruptura muy distinto

Salud

Por: PijamaSurf - 02/24/2017

Revelador estudio despeja algunas dudas sobre el papel de la biología durante uno de los episodios más dolorosos en la vida de las personas

De acuerdo con un estudio reciente, las repercusiones físicas y emocionales de un rompimiento varían en intensidad dependiendo del género. Para los investigadores de la Universidad de Binghamton y de la Universidad Colegio de Londres, la diferencia ha quedado bastante clara.

Los científicos preguntaron a un grupo de casi 6 mil personas, de diferentes países, cómo recordaban su proceso de recuperación y luto luego del fin de una relación duradera. Cada pregunta fue relacionada a dolor físico o psicológico y se midió según una escala en la que 0 equivalía a "nada" y 10 a "insoportable".

Los resultados fueron consistentes. Las mujeres mostraron una tendencia a sentirse peor luego de la separación. Su promedio de dolor iba de 6.48 para el emocional a 4.21 para el dolor físico; los hombres no estuvieron tan lejos de estas cifras, con 6.58 para la angustia emocional y 3.75 para el dolor físico.

Aunque las mujeres sufren más durante una separación, el estudio también indicó una clara tendencia femenina a lidiar mejor con las emociones desatadas por el evento. Al final lo que no las mata las vuelve más fuertes emocionalmente, a diferencia de los hombres que nunca se recuperan por completo sino que simplemente van a lo siguiente.

De acuerdo con uno de los autores, Craig Morris, estas diferencias de comportamiento también son comprensibles desde un punto de vista biológico.

Puesto de forma simple, las mujeres evolucionaron para invertir mucho más en una relación que los hombres. […] Para las mujeres ancestrales, un encuentro romántico breve podía derivar en 9 meses de embarazo seguidos de muchos años de lactancia mientras que los hombres podían salir de escena minutos después del encuentro sin ninguna inversión biológica mayor. Este riesgo de mayor inversión biológica provocó que, al evolucionar, la mujer fuera mucho más selectiva al momento de escoger pareja. Por ello, la pérdida de una relación duradera con una pareja de calidad le duele más.

Comprender mejor los mecanismos que se disparan luego de un rompimiento puede llevarnos a mejorar nuestro entendimiento del fenómeno y así evitar algunas de las conductas destructivas, la baja en la calidad de vida y el severo daño emocional que causa a miles de personas que lo experimentan.