*

X

Reflection, el nuevo álbum de Brian Eno que transforma tu espacio en una reflexiva guarida

Arte

Por: Javier Barros Del Villar - 01/03/2017

Difícil recibir una mejor invitación a reflexionar que este disco; valdría la pena aprovecharla

No siempre buscamos aquello que necesitamos. Hoy la atención colectiva está puesta en encabezados llamativos, lugares de moda, experiencias extasiantes o discursos vistosos. Hoy, buscamos sepultarnos en estímulos, de preferencia llamativos, y entregarnos al espectáculo de la sobreinformación y la hiperconectividad. Pero quizá lo que necesitamos sea precisamente lo opuesto.   

Recibir en estos momentos una invitación a reflexionar resulta un tanto desconcertante y podría de manera consciente o inconsciente detonar preguntas como ¿dónde están el estatus o el voyeur en esta experiencia?, ¿quién me va a decir qué hacer de forma sintética y digerida para superarme y "vivir mejor"?, ¿cuántos seguidores o likes voy a obtener si reflexiono?, ¿voy a tener un orgasmo tántrico?  

Reflection (2017) es el nuevo álbum de Brian Eno. Es un fruto más de ese campo ambiental que durante medio siglo ha cultivado este músico británico, "la pieza más reciente de una larga serie" que incluye álbumes como Discreet Music (1975), Thursday Afternoon (1985), Neroli (1993) y Lux (2012); es un rito dedicado a las profundidades del ambient, ese género que en su estado prístino toma sutilmente el espacio para transformarlo en una reflexiva guarida. Y es que con esta obra Eno no sólo conjura la esencia de la música ambiental, también actúa como agent provocateur para fomentar el pensamiento meditativo:

Se llama así por que me doy cuenta que me lleva a pensar las cosas otra vez. Me lleva a repasarlas. Al parecer crea un espacio psicológico que incita una conversación interna. 

Incitar hoy a la reflexión es un acto contracultural y a la vez una muestra de cariño por nuestra especie. Justo ahora que la resaca de nuestro estilo de vida de las últimas décadas aprieta con más y más fuerza, pareciera que no hay llamado más pertinente o generoso que este –una calma dosis de urgente atemporalidad.  

Ya en un plano más estructural, y ahondando en el proceso creativo que enmarca a Reflection, nos encontramos una vez más con la genialidad experimental de Eno, que esta vez aborda con más claridad que nunca su concepto de música generativa. Explicado de forma simplificada, se trata de composiciones musicales que "se crean a sí mismas" luego de que el músico define una serie de sonidos y una serie de reglas probabilísticas que acotarán la interacción entre éstos. Luego los dejas libres, y simplemente vas ajustando ambas variables, sonidos y reglas, hasta obtener algo que te gusta. El punto es que la pieza se desdoblará de distinta forma cada vez que la toques, por lo que las versiones resultantes pueden ser casi infinitas.

Es el más reciente de mis experimentos de ambient, y representa el más sofisticado hasta ahora. Mi intención original con la música ambient era crear música infinita, música que permanecería ahí mientras tú quisieras que estuviese. También quería que la música se desdoblara de diferente manera todo el tiempo.  

Comenzar el año con una cátedra activa de ambient y a la vez atendiendo la invitación a procurar momentos de reflexión es un obsequio precioso. Sólo resta recibirlo, ponerle play y abismarse plácidamente. 

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

 

VIDEO: Ingeniero y artista crea fantásticas esculturas que pueden moverse durante horas

Arte

Por: pijamasurf - 01/03/2017

Estas piezas nos muestran la delicada unión de la mecánica y la estética

David C. Roy, carpintero y artista, ha logrado crear esculturas capaces de movimiento, ya que realmente se trata de estructuras con complejos funcionamientos mecánicos, por lo cual algo tan sencillo como un poco de viento pueden hacerlas funcionar de 5 a 40 horas. Estas exquisitas esculturas son el resultado del interés de Roy en la mecánica del movimiento, debido a su formación como físico e ingeniero. Su padre, que trabajó con motores de jets, le compartió el interés por la carrera espacial, así que Roy estudió ingeniería con el sueño de volverse inventor, aunque finalmente se cambió a la Facultad de Física de la Universidad de Boston. 

 

Gracias a un amigo suyo que estudiaba diseño, Roy se interesó en crear  arte pues, en sus palabras: 

Lo vi como otro tipo de resolución creativa de problemas, no es tan diferente a la física avanzada, pero tiene una meta totalmente diferente. 

 

Además ha afirmado que aun hoy en día, desde su punto de vista, la ciencia y el arte tiene relaciones cercanas. Así fue como se encaminó en el aprendizaje de la carpintería y logró crear estas estructuras que inevitablemente nos recuerdan la hipnotizante exactitud de los mecanismos de un reloj. Esto se debe a que Roy se basó en mecanismos similares a los de estos artilugios medidores de tiempo, pero admite que tienen la suficiente exactitud como para dividir el tiempo. 

 

Sin embargo, las fascinantes esculturas de Roy son perfectamente aptas para atraer nuestra atención al equilibrio natural que nos rodea, e inspirarnos para balancear nuestra mente y emociones de igual manera, pues es fácil pasar horas y horas en la contemplación de estas estructuras y su movimiento. Puede ser que esto se deba a que, según el escultor a cargo de su creación: 

Parte de aprender a hacer arte es aprender a ver en imágenes.