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Por primera vez crean embriones híbridos de humanos-cerdos

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/28/2017

En un trabajo histórico para la ciencia, que podría ser un parteaguas para el cultivo de órganos, científicos desarrollan por primera vez quimeras entre humanos y cerdos

En una noticia que ha generado gran revuelo, genetistas del Salk Institute de California anunciaron que han desarrollado los primeros embriones de híbridos humano-cerdo. Los embriones fueron cultivados en el vientre de una marrana durante una tercera parte del embarazo.

La investigación no tiene el fin de crear monstruosas quimeras para perturbar las buenas conciencias sino de aprender los mecanismos de la gestación de híbridos con células madre, con la posibilidad de en un futuro cultivar órganos funcionales. En este caso se cultivaron precursores de células  de hígado, páncreas, pulmón, intestino y otras. 

Los embriones sólo se desarrollaron entre 3 y 4 semanas, lo cual permite "entender cómo se mezclan los humanos y los cerdos sin alzar cuestiones éticas sobre animales quiméricos maduros", dijo el profesor Juan Carlos Izpisua del Salk Institute. En este caso los embriones mostraron un bajo índice de contribución de células humanas, pero se prevé probar con mayor tiempo y enriquecer la cantidad de células humanas.

La idea es aprender a guiar células madre para generar los órganos que se quieren. El trabajo de los investigadores es considerado histórico en el campo, pero la investigación no sólo tiene potencial en la medicina regenerativa sino que también permite desarrollar ciertas enfermedades y modelar la capacidad de los fármacos para tratarlas. Se podría, por ejemplo, recrear la leucemia de un humano específico en un ratón y luego probar con diferentes fármacos, algo que aceleraría el desarrollo de fármacos personalizados.

¿Los perros nos quieren tanto como nosotros a ellos? (Un neurocientífico lo averiguó)

Ciencia

Por: Pijamasurf - 01/28/2017

El neurocientífico Gregory Berns se dio a la tarea de averiguar si su perro Newton realmente lo quería (con data dura)

Para muchas personas resulta evidente que sus mascotas los aman (al menos en el caso de los perros, no tanto con los gatos). Sus perros son fieles a ellos, responden a sus llamados, mueven la cola, se regocijan con sus caricias, etc. Y sin embargo, ¿qué tan seguros podemos estar de que nuestro amor es verdaderamente, objetivamente recíproco? Y aunque la respuesta es similar a la que puede haber en relación con otro ser humano, donde sólo podemos inferirlo por sus conductas (las cuales son más confiables que las palabras), en el caso de los perros, al ser especies distintas, alguien con una curiosidad o una inseguridad suficientemente grande puede nadar en un mar de duda.

Este es el caso de Gregory Berns, un neurocientífico que dudaba del amor de su pug Newton. Para Berns los lamidos y meneos de Newton no eran suficientes. Quería data dura. Pero obtener data dura no es fácil con un perro, ya que deben someterse a análisis con aparatos de alta tecnología en los cuales deben mantenerse quietos, al mismo tiempo que permanecen con conciencia haciendo las cosas que hacen. 

Berns construyó una máquina de resonancia magnética especial y entrenó a los perros a quedarse quietos en la máquina mientras se escaneaban sus cerebros. Todo esto es relatado en su libro How Dogs Love Us?.

Las observaciones de Berns muestran que efectivamente los perros sí aman a los humanos, o al menos sus cerebros se activan en lugares similares. En el estudio el cerebro de un perro, al ser expuesto al olor de su querida dueña (o quizás sería mejor "compañera humana"), se activó en una región del cerebro involucrada en el sistema de recompensa, algo que al parecer también ha sido observado en humanos enamorados.

En general los descubrimientos de Berns sugieren que los perros tienen la capacidad de empatizar con los seres humanos --la empatía es de alguna manera la forma más objetiva de describir lo que llamamos subjetivamente "amor". Tomando en cuenta esto, se ha mencionado que tal vez no sea necesario imponer la presencia humana como el macho alfa de una manada sino como un compañero entrañable que siente empatía. Pero tal vez esto también sea un poco de proyección, una pauta antropomórfica con la que vemos todo lo que nos rodea.