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Los hongos mágicos y el sexo grupal podrían haber disparado la evolución humana

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 01/23/2017

Existen indicios de que la teoría de Terence McKenna del "stoned ape" no es tan descabellada como se piensa

Terence McKenna, junto con Tim Leary --el máximo exponente de las bondades de las drogas psicodélicas, elucubró una de las teorías evolutivas más disparatadas, la cual, sin embargo, podría no serlo tanto, a la luz de ciertos descubrimientos recientes. Para explicar el salto evolutivo que representa el neurocórtex humano McKenna sugirió que "el fuego de la inteligencia" fue encendido por la ingesta de hongos de psilocibina en las grandes llanuras africanas hace alrededor de 50 mil años. Literalmente, habríamos "comido conciencia superior".

Esta teoría que se conoce como la teoría del "stoned ape" ("mono colocado") se complementa con estudios que muestran que la psilocibina en ciertas dosis aumenta la agudeza de la vista, lo cual podría haber sido una ventaja para el grupo de homínidos que estuviera comiendo este alimento, el cual también se ha teorizado que es el mítico soma o alimento de los dioses de la cultura védica. Homínidos como el Homo Erectus, bajando de los árboles, habrían encontrado hongos psicodélicos en el excremento de las vacas. Esto los habría hecho mejores cazadores.

La etapa dos, según McKenna, habría ocurrido entre 10 y 20 años atrás, cuando altas dosis de psilocibina habrían detonado un despertar extático y orgiástico despertando las funciones más altas del lenguaje y la cultura, cosas como la danza y la religión. El sexo grupal y una sensación de éxtasis potenciada por los hongos sería el fuego del Logos.

La teoría de McKenna, quien se dedicó a la etnobotánica y sobre todo a ser un vocero de sustancias como los hongos y el DMT, ha sido desestimada por los científicos, para sorpresa de pocos. No obstante, nuevos hallazgos apuntan a que el consumo de "hongos mágicos" es mucho más antiguo de lo que creíamos, así que podrían haber tenido un papel relevante en la transición que nos llevó a nuestro estado evolutivo actual.

Se ha encontrado que los humanos de la Edad de Piedra consumían hongos; se han descubierto esporas de hongos en los dientes de mujeres que vivieron hace 18 mil 700 años. Por otro lado, se han encontrado pinturas en cuevas neolíticas y de la Edad de Bronce en las cuales existen figuras que se parecen mucho a hongos que contienen psilocibina.

Por supuesto esto no prueba que los "hongos mágicos" fueron los catalizadores de la evolución humana, pero ciertamente genera interrogantes sobre su papel en la conformación de la cultura. El hecho de que hayan sido consumidos en tantos lugares y por tantos seres, desde chamanes siberianos de hace miles de años hasta los mayas y probablemente los arios védicos, es testimonio de su importancia cultural. Hoy sabemos que además tienen un potencial medicinal sumamente poderoso, el cual hace efecto proveyendo experiencias místicas o religiosas que armonizan al ser humano con la vida y le dan un propósito a su existencia. ¿Qué le habrá sucedido a aquellas conciencias primitivas al ingerir esta sustancia psicodélica? McKenna teorizaba, un tanto en broma, un tanto en serio, que el hongo era una espora de las estrellas que había formado una relación de asistencia evolutiva con el ser humano o al menos de simbiosis. Supuestamente había escuchado la voz astral del hongo. El hongo era su monolito negro. 

Turismo psicodélico millennial ha puesto en riesgo a la ayahuasca, advierten curanderos

Psiconáutica

Por: Pijamasurf - 01/23/2017

Las bondades de la ayahuasca y toda su tradición medicinal se encuentran amenazadas por la ola de popularidad global que ha hecho que la planta empiece a ser sacada de su contexto sagrado

La ayahuasca se ha convertido en un trend global en los últimos años, promovida por científicos lo mismo que celebridades como una poderosa medicina psicodélica. El rápido incremento en su popularidad ha sido acompañado de la mercantilización de este brebaje ante una alta demanda, todo lo cual empieza a impactar profundamente a la población de zonas donde tradicionalmente se toma la ayahuasca, hasta el punto de que las reservas naturales empiezan a estar en riesgo.

Un reporte de la Conferencia Mundial de la Ayahuasca en Brasil mantiene que en algunas partes de Perú la liana B. caapi --una de las plantas que se combinan para producir el brebaje-- se encuentra en riesgo de ser erradicada, ya que además es casi imposible de plantar. Y en los últimos años se ha triplicado su precio, llegando actualmente a 250 dólares el litro.

Vegetalistas (curanderos o chamanes) locales han advertido que los hombres occidentales están buscando "patentar su ritual" e introducirlo a la lógica capitalista, lo cual no sólo lo descontextualiza de su uso sagrado, sino que hace que el consumo de la ayahuasca sea peligroso y su propio poder curativo se ponga en riesgo. Actualmente han brotado numerosos centros que ofrecen "ceremonias de ayahuasca", algunos fuera de la selva amazónica, y en los cuales se combina la ayahuasca con todo tipo de terapias new age. Y si bien algunos tienen nobles intenciones de llevar la medicina a personas que la necesitan, muchos de ellos buscan generar ingresos a partir de la ayahuasca sin tener los conocimientos tradicionales que permiten que su uso ocurra de manera segura. Por otro lado, han brotado distintas páginas de Internet --incluso en Facebook-- donde se venden las plantas necesarias para que una persona haga su propia ayahuasca. Los vegetalistas advierten que esto es peligroso ya que la ayahuasca es una sustancia muy poderosa que dentro de un ambiente poco propicio o combinada con otras sustancias, como pueden ser ciertos fármacos, puede tener efectos no deseados que pueden llevar a episodios psicopatológicos o provocar accidentes.

El uso excesivo de la ayahuasca y su mercantilización conllevan el riesgo adicional de que la planta puede ser luego percibida como un riesgo y prohibida o controlada por las industrias farmacéuticas. Esto podría tener el efecto de hacer que los pobladores locales, quienes se dice que han utilizado la medicina por alrededor de 50 mil años (según mantiene el vegetalista Don José Campos en un reciente libro), pierdan acceso a su propia medicina y, como dice uno de ellos, tengan que ir a la farmacia para curarse, cuando ellos prefieren ir "a la farmacia natural de la selva". Asimismo, mientras que ellos podrían dejar de tener acceso a la ayahuasca, el brebaje podría seguirse produciendo con otras plantas de otras partes del mundo que contengan los ingredientes activos o incluso de manera sintética, lo cual podría diluir en gran medida el poder de las plantas, las cuales son considerados espíritus por los vegetalistas.

Otros consideran que la comercialización de la ayahuasca se encuentra en un proceso irreversible y que lo que los pobladores locales deberían hacer es asegurarse de que reciban beneficios económicos de este proceso. 

Se trata indudablemente de un tema muy delicado y complejo. Hay personas de todas partes del mundo que buscan sanar o tener una experiencia de transformación con una intención genuina, pero al aumentar la demanda de este brebaje lo insertan en una lógica de mercado, la cual tiende a destruir toda tradición que para preservarse necesita mantenerse alejada de esta misma lógica donde lo principal es obtener ganancias monetarias. Los mismos chamanes del Amazonas consideran que el mundo se podría beneficiar de esta medicina; sin embargo, el cómo se toma es tan importante como el qué se toma y lamentablemente, en el mundo moderno, la apropiación masiva de todo ritual y de todo "sacramento" tiende a despojarlo de su poder y volverlo un facsímil rebajado del original.