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Esta es la conversación que Moebius y Miyazaki sostuvieron en un legendario encuentro (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 01/17/2017

Dos de las mentes más geniales e imaginativas se reunieron a conversar y el encuentro quedó registrado en este video

Si la imaginación es un ejercicio, es un acto y no algo estático, es un jardín que se cultiva de múltiples pero siempre activas formas, entonces el dibujante francés conocido como Moebius y el animador japonés Hayao Miyazaki son dos de los más brillantes jardineros que han cuidado y enriquecido el acervo imaginario durante las últimas décadas. 

Admiradores mutuos, este par de imaginantes se reunió en 2004 a conversar. Además de elogiarse uno al otro (intercambio que a diferencia del protocolario lugar común no sólo estaba más que justificado en este caso, sino que incluso resulta emocionante ver a dos genios reconocerse), Miyazaki y Moebius coinciden en que ambos se identificaron con el trabajo del otro cuando lo encontraron por primera vez. Esto los lleva a concluir que a pesar de las marcadas diferencias entre sus respectivos entornos culturales, ambos recurrían a la misma hebra de inspiración. 

Posteriormente Moebius hace énfasis en la autoconfianza que demuestra con contundencia Miyazaki y advierte que esta seguridad al explorar regiones más allá de los límites –es decir, imaginar– es palpable en sus obras, realmente se torna un agente transmisor. Por otro lado, Miyazaki confiesa que durante sus procesos creativos sí se encuentra con momentos de duda; en cambio, sentencia que jamás saca adelante un proyecto para cuya realización debe explicar, y mucho menos convencer, a alguien más.

El imaginario gráfico actual no sería lo mismo sin la intervención tanto de Moebius como de Miyazaki. Su cuerpo de obra, pero sobre todo su espíritu creativo, han influenciado a generaciones de ilustradores y animadores, entre quienes estas dos figuras representan objetos de culto. Por eso tener la oportunidad de apreciar su intercambio y percibir lo que mutuamente se transmiten después de haber forjado cada uno un brillante camino es simplemente fascinante.

Puedes consultar aquí la transcripción íntegra de la charla en inglés (y si hay algún valiente que se anime a subtitular el video, muchos se lo vamos a agradecer).

Lascaux: la apasionante historia detrás del santuario de arte prehistórico

Arte

Por: PijamaSurf - 01/17/2017

Nazis, perros y la afortunada casualidad que permitió a la humanidad conocer las increíbles pinturas rupestres resguardadas durante cientos de años

1940: durante la invasión nazi en Francia la huida del profesor Henri Breuil, de 60 años, acabaría con uno de los hallazgos de arte prehistórico más interesantes del siglo XX.

Breuil trabajaba en el Instituto de Paleontología Humana y en el Museo del Hombre de París, que había sido tomado desde mayo de aquel mismo año. El también clérigo se sumaba a una oleada masiva de personas tratando de escapar del control del Reich; luego de alquilar un coche viajó acompañado de una cuidadosa selección de documentos y piezas de interés científico para instalarse en un pequeño pueblo al sur, Brive-la-Gaillarde.

Instalado en casa de Jean Bouyssonie, un excompañero del seminario, recibió una extraña carta en septiembre. El remitente era León Laval, un maestro retirado de una población a 25km de ahí llamada Montignac. En ella le invitaba a visitar un descubrimiento reciente.

En los alrededores del antiguo castillo abandonado de la familia Lascaux, de la que toma su nombre, se encuentra la cueva. En aquel entonces, tapada por derrumbes y corrimientos de tierra, formaba parte del folclor local a través de leyendas en las que se aseguraba que el tesoro de los antiguos nobles era resguardado por el ánima de un sacerdote.

En 1920 un abeto derribado por un trueno permitió brevemente la entrada a las grutas, que emitían extraños sonidos. Luego de que un burro fuera devorado misteriosamente por la cueva, los lugareños decidieron tapar el boquete abierto para proteger su ganado. Sus secretos tendrían que esperar 20 años más para que el paso distraído del joven Marcel Ravidat y su perro los revelaran.

Tras una tarde tranquila paseando por el lugar el perro daría con un hoyo oculto entre los matorrales, que seguiría cavando con ahínco hasta encontrar un espacio amplio que tendrían que explorar más tarde, debido la llegada de la noche.

Días después, acompañado de amigos y ayudado por un cuchillo casero, el joven Ravidat terminaría rodando dentro de la cueva para descubrir maravillado las pinturas que cubrían el techo. En ellas aparecían caballos, osos, bisontes, uros (un bóvido ya extinto) y toros plasmados con esmero. Decidieron comunicar su hallazgo al maestro del pueblo, que a su vez se comunicaría vía postal con Breuil.

 

 

Durante los 3 meses siguientes Breuil estudiaría las pinturas hasta calcular su antigüedad y situarlas en el período auriñaciense (de 38 mil a 30 mil años de antigüedad), aunque luego se les situaría en el período magdaliense (de 17 mil a 18 mil años de antigüedad).

Las cuevas fueron abiertas al público en 1948, pero el calor humano y la luz artificial dañaron las pinturas y se cerró su paso en 1966.

 

 

Estudios posteriores muestran que los 80m de longitud encierran mil 963 dibujos o unidades gráficas, pinturas y grabados en su mayoría de animales. Para Breuil, la importancia del sitio era comparable a la cantábrica Altamira.